Shows de Miguel Espejo en Palma de Mallorca

Miguel Espejo (Barcelona) lleva ya más de 10 años haciendo reír por todo el territorio español. En esta ocasión vuelve a Palma con lo mejor de su repertorio actual. Hemos preparado dos veladas con horarios y emplazamientos diferentes para que puedas elegir tu mejor opción de ocio y comedia para el fin de semana:

Viernes 22.00 Hotel AMIC Horizonte. Posibilidad de cena buffet previa al show (ver horarios y precios).

Sábado 20.45 Café Manhattan (Guillem Massot). Posibilidad de Show + Pa amb oli (ver horarios y precios).

Además, será presentado por algunos de los mejores cómicos locales (Juma Fernández, Santi Liébana). Miguel Espejo, feo, separao y en paro…como la Infanta Elena, temas cotidianos donde sera facil sentirte identificado, show canalla donde el publico juega su papel.

Puedes comprar tus localidades para ambos días en Entradium o reservar directamente rellenando el siguiente formulario:

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Sport Business Symposium 2018, o como los temidos “eventos” se pueden convertir en experiencias muy satisfactorias.

Vayamos a ser sinceros de salida: El trabajar como cómico-monologuista en eventos es una arma de doble filo de mucho cuidado. Por un lado puede ser, especialmente a nivel económico, más goloso que un bolo convencional pero, por otro, en ocasiones se pueden convertir en una tortura o un sonoro fracaso incluso para cómicos mucho más contrastados que tú y que yo (basta que veas lo de Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes en los Goya).

Sin embargo, la experiencia vivida este fin de semana en Hospitalet, en un evento en el que ya he tenido la suerte de participar y colaborar en otras ediciones en una varienta no sé si decir más seria (sí tal vez convencional), ha sido una de las más positivas desde que hago algo parecido a monólogos.

Organización espectacular (lógicamente no podía ser menos dadas las empresas implicadas incluyendo al propio Ayuntamiento de Hospitalet), instalaciones del Hotel Santos Porta Fira no menos espectaculares (4 estrellas superior en plena entrada a la Fira) y destacar el trato humano de componentes muy destacados por su currículum. Por mi parte agradecer a:

  • Vicente Javaloyes y Manel Valcarce como representantes del evento (incluyendo a todo el equipo y empezando por Eva Gómez Toro).
  • La calidad de ponentes con los que tuve oportunidad de compartir algún momento, incluyendo gente como Xesco Espar (ex-entrenador FC Barcelona de balonmano) o Fernando Salinero (escritor) entre otros.
  • Destacar el trato de auténticos cracks como Audie Norris o, sobre todo, Fernando Romay y su colaboración durante el propio monólogo de la cena.

Pero no nos engañemos, hoy cuento una experiencia digna de recordar y esto muchas veces no es habitual en los eventos (cumpleaños, fiestas, cenas de empresa). Vamos al turrón. Aunque no tengo una experiencia espectacular al respecto, sí que algunas cosas que destacar si no has tenido la experiencia:

PROS:

  • Están bastante mejor pagados que los bolos convencionales por norma general.
  • Pueden generar contactos para nuevos eventos u otro tipo de networking.
  • En general, son buenas plataformas para que te conozca también gente menos habitual de los bares y café-teatros.
  • Alguno lo consideraría un “contra”, pero a mi particularmente me gusta el hecho de poder cambiar cierta parte del repertorio o “set” habitual por otro más específico. Ayuda a seguir escribiendo, generar nuevas ideas e incluso, obligarse a ser creativo.

CONTRAS (o más bien, cosas a tener en cuenta):

  • Debemos ser conscientes de que no somos los protagonistas del mismo. Es decir: No te vengas arriba, no alargues las participaciones (mejor que la gente se quede pudiendo haber escuchado 5 minutos más que no ya agobiados), entiende que no tengan que estar riéndose a cada chiste.
  • Requieren cierta preparación diferente a la de un bolo, hablando con gente de la organización para recabar datos y luego incluso realizar chistes sobre la empresa, cumpleañero, etc.
  • No siempre el equipo de sonido va a ser profesional y debemos lidiar con ello. También incluso podemos hablar con los organizadores de forma previa y hacer algunas recomendaciones o llevar nuestro propio equipo cobrando un pequeño suplemento (para mi, lo más recomendable).
  • Lo peor de todo: La gente igual no está por ti e incluso a la hora que nos toque actuar alguno va a ir con alguna copa de más, así que el riesgo de heckleo es bastante mayor que en un bolo convencional.

Web del eventohttps://sportsymposium.es/

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Cosas que los monologuistas aprecian en los Open Mic

El Open Mic acaba siendo el formato donde nos tenemos que foguear la mayoría de pardillos o aquellos monologuistas que, igual siendo más contrastados, sí tienen material nuevo o simplemente por cómicos que se quieren dar a conocer en nuevas zonas o locales.

El formato respecto a un show de comedia “cerrado” difiere en unas cuántas cosas: Limitación de tiempo por cómico, en algunos te pueden cortar en caso de “pinchazo”, precio de las localidades, normalmente no se cobra, etc. ya que se supone que el objetivo principal del mismo es dar una plataforma básicamente en los 3 casos que hemos citado anteriormente. Sin embargo, esto no implica que la organización del mismo tenga el derecho a hacer básicamente lo que le de la gana, tanto por respeto a los monologuistas como incluso para el público.

Viendo los toros desde la barrera (como público) y desde la arena (como monologuista y como organizador), además de comentar con diversos compañeros, ahí va una serie de aspectos que muchos de ellos conocerás, pero que en algunos casos te pueden ser de ayuda si quieres empezar a montar algo así, especialmente en ciudades o provincias pequeñas como es mi caso (en las grandes ya ni me meto):

  1. Informa muy bien de lo que es un Open Mic. Esto incluye al público. Pese a que como decía justo antes de empezar, ciudades como Madrid, Barcelona o incluso algunas más pequeñas como Murcia tienen tradición en este formato, en muchos otros sitios la única palabra que entiende el público asistente es “monólogos”.
  2. Informa muy bien de las normas a los participantes. Básicamente para que no haya malos entendidos: Tiempo por actuación, si existe la posibilidad de que les corten, orden de salida, etc. aunque hay que entender también la necesidad de ser flexible en ciertas cosas.
  3. Genera valor sobre el show en sí. Me explico: Creo que uno de los mayores problemas del stand-up respecto a otros formatos es que siempre puede haber alguien en el público que piense “bueno, esto es gente que sube a contar cuatro chistes y que lo puede hacer cualquiera”, “yo mismo soy más gracioso” y cosas similares. Cuidar desde la propia música a utilizar (entrada, descansos, final, etc), integrar cierta puesta en escena o incluso añadir elementos más allá de un simple micrófono ayudará a darle valor a lo que la gente está viendo. Pero hay más cosas.
  4. Busca sitios que te puedan ofrecer consistencia.  Es inevitable que te veas obligado a hacer cambios de un evento a otro, probar diferentes precios y formatos, pero es importante conseguir cierta estabilidad tanto en la estructura de show como en lugar y fechas (por decir un ejemplo: “primer miércoles de cada mes”) ya que facilitará mucho el trabajo para darte a conocer, realizar inversiones (publicitarias, material), en incluso dedicar tu energía mental a otras cosas.
  5. Y en los que se respete el show. Aunque es obvio que el local querrá hacer caja (sobre todo cuando no hay entrada), también es necesario un mínimo de respeto a la actividad que se esté haciendo, como no atender mesas durante las actuaciones (salvo que el local esté muy bien preparado para ello), hacer ruido (lavavajillas o cafeteras en marcha a 3 metros de la zona de actuación), evitar el trasiego de gente en la zona de público, puntualidad, etc. así como, sobre todo, un mínimo de calidad de sonido, luz e imagen. A veces incluso una simple cafetería ha resultado mejor o más cuidadosa que locales supuestamente con más tradición.
  6. Al presentador le toca currar, y duro. Las funciones de presentador en estos casos creo que son un poco como las de un medio centro organizador en un partido de fútbol. Desde trabajar con material probado (a mi modo de ver, el mismo no se debería poner a probar chistes) para compensar posibles pinchazos de compañeros, pasando por conocer a los cómicos que se van a subir, o llevar muy bien los timings de sus presentaciones (en ocasiones rompiendo el ritmo) o incluso compensar los tiempos del show total (en una ocasión me he encontrado en un open con una sala llena… Y un único cómico más que iba a probar 5 minutos) sacando el material que sea necesario. Incluso podemos decir que muchas veces un buen monologuista no es un buen presentados y viceversa.
  7. Da valor a los cómicos. En muchas ocasiones, por el precio de las entradas (incluso a veces libre), el poco público asistente (un compañero ha hecho un Open Mic para… 1 PERSONA) o simplemente por política de show, los cómicos no cobran. Esto creo que no se puede valorar en general porque cada evento tiene sus circunstancias, pero sí darse cuenta de que se debe dar una contraprestación en proporción a la exigencia del mismo: Fotos, repercusión en Redes Sociales, un show cuidado como decíamos antes, etc.
  8. Vete con cuidado a lo que puede venir. Sobre todo cuando movemos el Open Mic como algo plenamente abierto y que se suba quién quiera. Esto puede ser perfectamente un imán para frikis, chisteros con repertorio basado en Twitter o incluso gente con unas copas-chupitos encima que se vienen arriba. De cada vez soy más partidario (y a veces ni aún así lo podemos evitar) de poner ciertas normas para la gente que quiere participar, pasándolas incluso por escrito y/o no aceptando cómicos sin referencias. Cuidado, puede venir alguien muy novato (como es mi caso casi todavía a fecha de hoy) o alguien que le salga mal porque pensaba que sería mejor texto o se ha puesto nervioso (también es mi caso); pero incluso con una mala actuación se ve quién más o menos se ha dedicado a intentar trabajar y defender su texto.
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De provinciano por Madrid

De izq. a dcha: Un móvil sacando una foto, servidor, Eva Soriano, Marcos Mas, Jesús Manzano y un señor que no actuó y no sé quién es, pero con pinta de saber lo que hace.

Han pasado ya unos días, pero creo que tocaba contar lo que fue mi primera vez en Madrid, sobre todo siguiendo la filosofía del blog, que es comentar experiencias de cómico novato de cara a que, espero, puedan servir a otros en situación similar.

El show fue el Open Mic Musicomedy que gestionan con bastante éxito desde hace unas semanas Marcos Mas (Late Motiv) y Jesús Manzano (El Hormiguero), muy cercano a Callao y con la música como elemento añadido a los monólogos, lo cual le da un punto diferenciador muy recomendable. Eso sí, me engañaron: El slogan es “Donde los cómicos cantan”, y debería ser “Donde los cómicos saben cantar”, porque yo canto, pero no sé cantar. Menos mal que el Mmmbop de los Hanson es de melodía fácil…

¿Lo de provinciano? Pues básicamente porque era más artista que yo hasta el público presente (alumnos de la escuela de Juan Tamariz, actores, otros cómicos con Fran Pati o hasta Verónica, finalista de OT1), cosa que ya os digo que acojona bastante. No sé cómo se las gastan en sitios como el Picnic, Green Club, etc. Pero creo que había más nivel en las mesas que en el escenario de muchos shows que rondan por el mundillo.

Y es que creo que si hay que destacar algo, para resumir y no alargarse mucho, es resaltar el nivel, y no es peloteo, tanto de los dos organizadores como de la invitada, Eva Soriano (de los Golfos Comedy y que también ha aparecido en Late Motiv y en el especial “fantasma” de El Club de la Comedia que por fin está disponible en Netflix). Algo que se nota desde la misma presentación del show hasta las intervenciones de cada uno. Pero vamos al lío y a lo que puede ser de interés.

Algunos errores que preveía y otros que me comí una vez ahí (para qué mentir XD):

  • Es un Open Mic o el show de otros, la gente no te viene a ver a ti: Algo que tenía asumido. Y es que cuando juegas en casa (nunca mejor dicho) casi siempre vas a tener amigos (bueno, en Madrid tuve 2) y, sobre todo, aunque no llegue a poder considerarse “fanbase”, una cantidad mayor o menor de gente que te conoce, que te ha visto en otros shows o que tiene referencias directas de por dónde vas a ir. A mi Madrid me sonó como un volver a empezar, a probar qué textos me puedan servir ahí y a darles vueltas y más vueltas para tener algo competente a otro nivel (y que no se de por despreciado nadie en la isla).
  • El humor de identificación no sirve: Y para el que no viva en Mallorca, que sepa que es algo que aquí hasta lo podemos considerar un recurso fácil, especialmente en bolos privados, cenas, etc. con gente menos habitual del stand-up. Hasta creo que no descubro nada, pero…
  • Cuidado con los temas que eliges: Aquí viene el fallo que se me fue. Igual un bloque puede no ser de identificación pero tener un punch muy diferente en un sitio u otro. En Palma una apuesta sobre seguro que tengo es el “tardeo”, la apertura de discotecas con gente más mayor especialmente en sábados tarde. Algo que también sucede en Madrid pero está mucho menos de actualidad o ha pasado más desapercibido.
  • Que no te despiste el viaje: Si vas a ir a un Open Mic en Madrid pero no eres de Madrid, muy probablemente vas a ir con texto probado (seamos sinceros). Eso sí, por ejemplo un error mío fue dedicar mucho tiempo a saludar o hablar con gente que conocía por ahí y muy poco a repasar y tener dominado el texto, porque tal y como os comento en el punto anterior, debía tener adaptaciones. Yo personalmente noto cuando no llevo el texto dominado: Me salto chistes, no los cuento bien (una palabra mal puesta o dicha se lo puede cargar), etc. Así que imaginaos si lo debía percibir el público.

Gracias tanto a la gente de AbonaVida, a Laura y a Álvaro por venir y por supuesto a Marcos Mas, Jesús Manzano y Eva Soriano así como a Ángel Rielo por su trato durante la noche. Seguiremos dando la turra 🙂

Ángel Rielo. Profesionalazo en su propio programa de Radio 4G o colaborando en La Hora de José Mota o Me Resbala entre otros. Muy atento y amable en el post-show.
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Micro abierto: Textos sobre Stand-Up Comedy

Micro Abierto es un libro que igual no te va a servir si lo que buscas es cómo escribir chistes o texto, pero creo que sin duda se ha convertido en una de las referencias sobre stand-up en español, ya que nos ofrece información sobre todo lo que rodea a la comedia de monólogos en nuestro país y que apenas estaba recogida en otras obras.

Coordinado por Dani Alés y Rosa María Romero, rompe varios tópicos de lo primero que pensaríamos sobre los monólogos en sí: Primero, que el libro está editado en colaboración con la Universidad Autónoma de Madrid, donde también desarrollan un Congreso Universitario sobre el Monólogo Cómico (LINK). Segundo, el propio autor es doctorado en literatura, así que no estamos delante de una recopilación de un juntaletras y, tercero, que establece un documento que, creo, es del interés de todo aquel cómico y aficionado al stand-up en España.

El libro está redactado por diferentes autores que van desde los productores o coordinadores de guión de “El Club de la Comedia” a monologuistas integrando:

  • Historia del género en España y a nivel mundial.
  • Antecedentes incluso en géneros literarios como el Quijote.
  • Aspectos relacionados incluso en cuanto a marco legal se refiere.

Es tu libro si: Quieres tener un documento y referencias sobre el Stand-Up en España, ampliar conocimientos a todos los niveles y entender muchas de las cosas que has visto en locales o incluso por la tele.

No es tu libro si: Buscas un manual para escribir un monólogo.

Enlace: Micro Abierto

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10 cosas sobre mi primer año como cómico que espero te sirvan.

Antes de nada, sí quiero dejar claro que, por desgracia, no puedo hacer un blog con trucos infalibles de comedia ni si quiera para compartir una gran y dilatada experiencia. Básicamente porque no tengo ni lo uno ni lo otro. Sí tal vez cierta facilidad para escribir y contar cosas (otra cosa ya sería tener gracia) y, sobre todo, la inquietud de intentar aportar un grano de arena a mucha gente que, como yo, quiere empezar en el mundo de los monólogos y tampoco tiene nadie a mano con el cual compartir experiencias. Y de esto sí que va a ir la página (al menos en este sector).

Una vez dicho esto (y cosa que espero cumplir), creo que no puede haber mejor tema para empezar que un resumen de varios de los aspectos que más me han llamado la atención en este primer año rondando por todo tipo de locales y de los que seguramente no te vas a escapar. Así que échale un ojo a esto y mentalízate, que nadie dijo que vaya a ser fácil.

  1. No te esperes “El Club de la Comedia”. Tal vez has visto o leído alguna entrevista a cómicos famosos diciendo eso de que empezaron actuando en locales de mala muerte para 15 personas (y menos) que además no les hacían ni puñetero caso. Tenemos malas noticias: Es verdad y mentalízate que te va a tocar empezar muchas veces por ahí. Y ya que estamos insuflándote el bajón, aprovechamos para decirte que el “pinchar” (actuar sin obtener una reacción positiva del público) es algo que está a la orden del día, incluso con monologuistas bastante más consagrados que tú y que yo.
  2. Acostúmbrate a las críticas. Y es que no nos damos cuenta y nosotros como público siempre estamos criticando. Sólo que ahora pasamos a ser el que está en el escenario y va a ser visto y observado, en ocasiones hasta en detalles que ni tan siquiera nosotros percibimos, para posteriormente poder salir airoso o llevarnos algunos palos más o menos doloroso o por nuestro estilo cómico, chistes o presencia artística.
  3. Y, sobre todo, a oír la palabra “No”. En cuanto a programadores, propietarios de salas y demás. Los motivos pueden ser muchos pero, mal pese, son en cierto modo comprensibles: Desde que no te conozcan, que les presentes proyectos que no vean claros o que directamente se note que no estás lo suficientemente preparado, porque no sean económicamente rentables o que, y esto también hay que entenderlo, ya llegue un momento en el que no se fíen por la cantidad de veces que han tenido problemas con otros artistas. Así que toca tener paciencia e ir demostrando poco a poco lo que vales.
  4. Escucha a todos… pero tomas tus decisiones. Al principio y con la mejor intención del mundo (al menos casi siempre) todo el mundo te va a dar consejos: Sobre como actuar, que si hay unos chistes en Twitter muy buenos, que te veas un vídeo del Comandante Lara que te vas a partir el ojete, que qué tienes que hacer para que no te engañen, etc. Con el tiempo descubrirás quién te aporta más o menos, quién hace comentarios gratuitos (como en el fútbol y la política, todo el mundo sabe mucho) o quién directamente se entera del tema. Eso sí, la decisión es tuya, para bien o para mal. Sin miedo a equivocarse a veces, pero haciéndose responsable.
  5. No tienes que hacerte el graciosín todo el día. Bueno, ni todos tus amigos tienen que hacerse ahora los graciosos contigo. Es una de las cosas que pasa más y que a mi personalmente (llamadme manioso) más rabia me da en bastantes ocasiones con los cómicos que empezamos. Tranquilo, no tienes que estar demostrando cada minuto lo ingenioso y lo gracioso que eres. Basícamente porque puedes ser un pesado o un inoportuno, no hace falta que sea un funeral para ser impertinente.
  6. Lee, mira, ve a shows en directoY no sólo de monólogos. Tanto online como en vivo. La verdad es que hoy día es tanto el material que puedes encontrar tanto en español como en inglés (de hecho, una de las intenciones de esta blog es aportar reseñas de libros, dvds, páginas, canales de Youtube, etc. de interés) en el que vas a poder estar cada día aprendiendo cosas nuevas y muy interesantes sobre comedia. Pero ojo, a mi al menos me aporta mucho el empezar a ver espectáculos en directo tanto de monologuistas (del nivel y prestigio que sea) como incluso de otras disciplinas como pueden ser shows de impro, magos o cualquier tipo de actuación o manifestación teatral-artística.
  7. No todo lo que piensas que es gracioso, es gracioso. Y también lo que podríamos llamar el “enamorarse de chistes” en un aspecto más conciso. Cada persona tiene un contexto personal (a mi me gusta llamarlo “submundo”) en el que de forma más o menos consciente se van incluyendo palabras, conductas o hasta muletillas relacionadas con cosas vividas por nosotros mismos o nuestro entorno. Esto hace que muchas veces algo nos pueda resultar muy gracioso, o la ostia hablando claro, pero a cualquier otra persona no le haga la más mínima gracia. Son cosas que se ven muy bien en los “Open Mics” los shows (o intentos de show) en los que varios monologuistas intentan probar bloques nuevos o chistes nuevos o modificados en segmentos ya existentes (o simplemente rodar texto) y que precisamente existen por eso: No sabemos cómo va a reaccionar el público. Dado que este punto da para mucho, vamos a ver si otro día podemos explicar algo relacionado en un post entero.
  8. No pienses sólo en chistes. Y me explico porque esto va en dos vías (que vamos a complementar con el punto 9). Un monologuista lógicamente vive de su texto y, por extensión, de sus chistes. Pero tanto por un lado puedes desarrollar cualquier otro tipo de habilidades cómicas (que estén relacionadas y tengan cierta coherencia con lo que quieras hacer y a lo que quieras llegar) como, por otro, dedicar parte de tu jornada como cómico a diferentes cosas que no sean simplemente preparar y ensayar textos: Cuidar redes sociales, preparar formatos (sobre todo si quieres trabajar en diferentes tipos de evento, ya hablaremos un día), hablar con salas, etc. Básicamente lo que se debería hacer con cualquier otro trabajo, aunque no vayas a vivir de ello.
  9. No seas rácano, en todos los sentidos. El tema económico a veces apremia y, sobre todo, limita. Tal vez deberíamos diferenciar entre gastos e inversiones. Un gasto es simplemente soltar dinero para pagar cualquier tipo de cosa y una inversión es aquel gasto que, por el contrario, va a repercutir en un beneficio a posterior. Con estos no hay que escatimar en medida de tus posibilidades. Sabiendo elegir dónde ponemos la gallina, hacer inversiones en publicidad, promociones de nuestros eventos, tener un equipo de música propio (altavoz y micro), indumentaria específica para las actuaciones (no tienen por qué ser disfraces, simplemente una ropa que tienes y cuidas para subirte al escenario), imprimir y diseñar pósters de eventos, etc.
  10. Diferencia un profesional de uno que cobra por actuar. Voy a explicarme bien:
  • En términos populares, profesional sería el que realiza una acción recibiendo una contraprestación (normalmente económica) por ello.
  • Para Hacienda o la Seguridad Social, profesional sería todo el que esté dado de alta y tributando en un régimen (o varios).
  • Para mi, profesional es aquel que se presenta con un texto preparado y adaptado al público que va a tener; el mismo es propio y no copiado de Youtube o hilvanando una tanda de chistes de Twitter o similares; llega con suficiente antelación al local para comprobar cualquier tipo de problema que pueda suceder, etc.

Lo dicho, vas a encontrar mucha gente que habla mucho de la “profesionalidad” a la hora de exigir, pero a la hora de ofrecerla, se nos queda coj@. Y yo creo que para ser el primer post de una web en pañales, ya hay de sobra.

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