Como ya seguramente sabéis si habéis caído por este blog en varias ocasiones, una de las ramas que tocamos con más regularidad (junto a los especiales de comedia, libros y recursos para cómicos) es el de los estudios científicos publicados en relación a la escritura y “performance” del stand-up, especialmente si están hecho en España. A partir del anteriormente comentado sobre el lenguaje utilizado por Eva Hache (LÉELO AQUÍ), la propia Esther Linares, autora de este estudio, nos derivó directamente al mismo, el cual cubre los principales factores limitantes que encontramos al realizado por la televisiva humorista.

Este estudio recoge 10 sets en vivo de monologuistas mujeres que suman prácticamente 10 horas de grabación (597 minutos) de actuaciones completas y en espectáculos en vivo, algo que nos va a acercar muchísimo más a la realidad de la comedia. Además, recogen monólogos de profesionales de nivel contrastado (Susi Caramelo, Patricia Espejo, Patricia Sornosa, Virginia Riezu, Valeria Ros…) y con diferentes estilos, desde algunos directamente feministas a otros más generales sin obviar su propio género y, por supuesto, experiencias personales.

El mismo permite ver la evolución en el discurso no sólo cómico, sino general (en respuesta a la comentada “Teoría de déficit” de Robin Lakoff) buscando subversivamente de girar la desigualdad de genero expuesta desde el principio de los tiempos hasta incluso hoy día en muchos campos o contextos. Las características del stand-up precisamente genera una autoridad al humorista (recogido por autores como Greenbaum o Yu) y que puede desafiar representaciones culturales habituales, siendo los roles sexuales una de ellas.

Se establecen cuatro tipos de humor según el dicurso empleado: Agresivo (basado en el malestar o enfado), contraproducente (autodespreciativo, en este caso trabajado de forma irónica), reafirmativo (reafirmando la fortalezas) y afiliativo (buscando la empatía). Además, también destaca el uso de un estilo directo, buscando el contenido en primera persona y desde la experiencia propia, siendo una estrategia que busca verosimilitud y una potenciación del efecto humorístico (Schwarz, 2009) independientemente del género.

Por otro lado, podemos ver desde discursos más críticos (Patricia Sornosa dándole la vuelta incluso a dichos populares), irónicos mediante contradicción (Pamela Palenciano) o exageración (Patricia Espejo o Sil de Castro, sobre la que también destacan un elemento interesante de crowdwork para el refuerzo), lo cual hace destacar, tal como indica Esther, la multifuncionalidad del estilo directo como estrategia en el humor (y en particular, para la construcción de la identidad de género).

En definitiva, un estudio que creo más que interesante y en el que puedes incluso aprender estrategias para abordar temas desde la subversión más allá del género.

PUNTOS DE INTERÉS PARA EL CÓMICO:

  • Por supuesto, si eres mujer y quieres hacer stand-up tocando todo lo hablado tanto de forma puntual como siendo el eje central de tus textos, este estudio es poco menos de lectura obligatoria, así como seguir a las humoristas citadas en el mismo como referencia cercana.
  • Si vamos algo más allá, esta misma construcción puede servir para muchos temas no sólo en la actualidad, sino de manera histórica. Si nos vamos a los referentes mundiales en décadas pasadas nos podemos ir a las 7 words de George Carlin o a los primeros sets sobre racismo de gente como Richard Pryor.

EL ESTUDIO:

Bernabéu, E. L. (2019). El estilo de habla en el discurso directo como estrategia para la construcción del género en el monólogo humorístico. Revista Signos. Estudios de Lingüística53(102).

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