Los 4 elementos para desarrollar tu voz cómica.

Mucho se ha escrito sobre la voz cómica, sobre si se tardan o no 10 años en encontrarla, pero tampoco, al menos servidor, ha visto muchas pistas claras sobre la misma hasta que de casualidad he dado con el “How to kill in comedy” de Steve North[1] con bastantes puntos interesantes.

¡Ojo! Lo que vas a leer ahora es una herramienta clave para desarrollar tu voz cómica, pero, tal y como pasa con los propios gags, bloques o chistes, no tiene porqué salirte la que funcione a la primera.

El mismo arranca con una serie de factores para ser diferencial como comediante (es uno de los que insiste en eso de que un cómico es alguien que dice cosas divertidas y un comediante es el que hace que las cosas sean divertidas), que enumeramos ahora para pasar a centrarnos en la última de ellas.

  • Intimidad
  • Espontaneidad.
  • Conversación.
  • Lunático. Aquí me paro porque al final los otros 3 puntos ya están más que desarrollados.

Ojo que con lo de lunático no vamos a que todos deban tener personaje de locos, pero sí un elemento de la personalidad que sea anormal o diferencial respecto al pensamiento considerado común. Y, precisamente, esta peculiaridad es la matriz de lo que generará la voz cómica.

¿Cómo? Pues con esta clasificación de 4 elementos de la voz cómica (o este componente “lunático”) y que, hasta ahora, es mi favorita:

  • Flaw (defecto): Sería la tara mental que le hace destacar. El cabreo, la obsesión por juzgar las cosas, la falta de sensibilidad, una moral muy concreta o, por supuesto, ser un lunático en el concepto más convencional.

Aquí debemos buscar algo que falle de nuestro carácter con el “demasiado”: Ser demasiado obsesivo, demasiado emocional, demasiado inseguro, demasiado amargado de la vida y, sobre todo (y te lo escribe alguien que lo ha hecho mal al menos hasta la fecha) no quedarse a medias tintas. Es lo que hace generar un punto de vista fuera de lo más normal.

  • Blind Spot (autopercepción): Aquí viene el punto de disonancia del concepto que alguien tiene de uno mismo con su realidad y su tara. Por ejemplo, alguien que se cabrea con ridiculeces expone su enfado pensando que tiene razón (véase George Carlin en USA o Nacho García en España), las personas con un carácter que roza la psicopatía lo hacen pensando que son simpáticos o hasta dulces (véase Sarah Silverman o Jeselnik) o, incluso fuera del StandUp, un Sheldon Cooper que piensa que es un tío guay mientras demuestra ser completamente un nerd.
  • Actitud: La forma en la que afronta las situaciones desde su punto de vista sesgado y no es (aunque parte de ahí) una de las emociones básicas. Aquí puede ir desde la desesperación de Kevin Hart, la aparente dulzura con la que Sarah Silverman (o, con otro tono, Michelle Wolf) suelta cualquier burrada o, ya que hablábamos de Sheldon Cooper, un alto concepto de sí mismo.
  • Agenda: Sería el objetivo o de qué quiere convencer a la audiencia. Por ejemplo, Bill Burr intenta convencer al público de que sus puntos de vista son razonables o George Carlin de que la gente tiene que cambiar su opinión sobre lo que el justifica. Incluso en un tono mucho más blanco, Jim Gaffigan lleva a la exageración pensamientos muy exagerados sobre situaciones personales mientras piensa que es algo completamente justificado.

Incluso puedes ver en cómicos como alguno o incluso varios de los cuatro puntos coinciden (obviamente), pero otros no. Por ejemplo, podemos soltar auténticas burradas pensando que somos personas moderadas, pero hacerlo con una actitud recatada o hacerlo desde una feliz.

Y recuerda: Amplifica lo negativo y exagera lo absurdo hasta los límites de la verosimilitud.

Y ojo, creo que, y entiendo, básicamente porque a mi me pasa, que exponerse de esta manera y con ciertos aspectos es duro (sobre todo con ciertos caracteres y generaciones, creo que los que sois más jóvenes os habéis acostumbrado a mejor a la hora, por ejemplo, de hablar de sentimientos) y nos puede echar atrás con diferentes bloqueos:

  • Es que quiero ser como… (tu referente en comedia). Y cuando yo iba al instituto, había gente de 1,70 que quería ser Michael Jordan.
  • No pienso decir esto. Me parece algo completamente comprensible, aunque al final, nos juzgamos mucho más nosotros mismos que la práctica mayoría del público.
  • No quiero que piensen que. Muy parecido al anterior. Y no pases pena porque si tienen que pensar mal, también lo harán con el contenido que crees que te haría parecer más guay.
  • No es creíble. Estás contando tu verdad. Es creíble porque es, insisto, real y/o verosímil.

EJERCICIO DE ENTRENAMIENTO

Incluso consultando con amigos y compañeros de comedia y de otros ámbitos, busca cuál es tu tara mental que puede generar un personaje cómico, pero que consideras totalmente justificada. A partir de ahí, intenta escribir sobre tópicos que hemos buscado en capítulos anteriores añadiendo la actitud y objetivos sobre el mismo y compáralo con tus textos anteriores.

[1] North, Steve (2020). “How to Kill in Comedy” BFE Press. Link compra.

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