Sin entrar en topicazos de lo del “miedo a la hoja en blanco” y demás, la necesidad de atacar una idea con una estructura de salida es bastante importante. Es más, en muchas ocasiones hemos oído (y comprobado en primera persona) que son muchos los cómicos que rinden mejor a la hora de escribir cuando tienen unas pautas concretas a las cuales ceñirse y que, por otro lado (al final no deja de ser en parte el mismo problema) para buena parte de ellos lo realmente difícil es encontrar buenos temas sobre los que trabajar (o premisas de bloque, que no hay que confundir con premisas de chiste).

Una vez que queremos atacar una idea, debemos tener una serie de recursos de cómo afrontarla y elegir cuál de ellos puede ser el más útil a la hora de crear un bloque de comedia. Y de eso va a ir el post-turra de hoy (ya te adelanto que me está quedando más largo de lo habitual): Ver las formas más utilizadas sobre las que se puede estructurar un bloque o un set y poder trabajar a partir de ellas.

Y TAMBIÉN, COMO NO, POR UN TEMA DE CLARIDAD

Se dice que uno de los mayores handicaps que tiene el humor es la claridad. Es decir, independientemente de que los chistes sean buenos o malos, nos podemos encontrar el problema de estar frente a chistes confusos, y no sólo por el hecho de que lingüísticamente no se entiendan, sino también por la mezcla de temas, dar por hechas asociaciones de ideas o temas que el espectador o desconoce o simplemente no llega a ellas en tiempo real (fallo muy habitual que servidor ha hecho, dicho sea de paso) o incluso algo que en el fondo es tan obvio como no cambiar de voz cómica durante el set (si hace 2 minutos era tonto, no va a ser coherente empezar a meter chistes donde peco yo por listo, salvo que me haya preparado un giro final en un set o algo similar).

Por lo tanto, también ordenar los contenidos o bloques que tengamos preparados en nuestro repertorio y dejarlos de una forma más o menos clara de cara al espectador también nos va a ayudar a que el mensaje llegue lo mejor posible al receptor.

Los ejemplos más habituales son: 

  • OneLiners: Sería una tirada con una duración indeterminada de chistes sueltos, tanto de temas completamente aleatorios como hilvanando una sucesión que enlace temas o sobre un mismo aspecto. En una línea clásica podemos encontrar a gente como Rod Dangerfield o Mitch Hedberg (ya fallecidos) y tal vez los más conocidos en la actualidad a nivel mundial son Jimmy Carr (del que puedes encontrar especiales de hora y media en Youtube), Jeselnik o Milton Jones. Puede ser de utilidad si tenemos chistes sueltos que no van a encajar en una historia o si sobre un tema en concreto no tenemos un número suficiente de líneas buenas. De hecho, Luis Álvaro comenta en sus entrevistas que el no hace one liners como tal sino que “coge un bloque y deja sólo lo bueno”.
  • Tópicos: Para entendernos, es el bloque clásico que trata un tema en concreto. En muchas ocasiones corresponde con un estilo de humor más observacional, pero tampoco tiene por qué. De hecho, más abajo te podemos contar algún estilo un tanto más rebuscado. Es el que encontramos en la mayoría de monólogos de las primeras épocas de “El Club de la Comedia” o en muchos cómicos clásicos (Seinfeld, por poner un ejemplo).
  • Puntos de vista: Sería una evolución del tópico (dicho sea de paso, muy desgastado ya por la cantidad de shows de comedia y cómicos que se pueden ver hoy día) en el cual exponemos una opinión que pueda resultar muy loca e incluso que pueda partir con el público en contra para acabar demostrando (dentro de la comicidad) que es cierta, al menos en nuestro mundo interior.
  • Historias: La anécdota (real o ficticia) en la que contamos algo que nos ha pasado con un punto de partida, un desarrollo y un giro final (en realidad algunos hablarían de cinco puntos). Ofrece una estructura que puede ser bastante parecida a la de un sketch narrada y tiene auténticos especialistas en esta línea como puede ser Dave Chappelle.
  • Crowdwork: Pese a que el crowdwork (conversación con el público) es más utilizado como una forma de dar respuesta a cosas que pasan durante el show o para hacer presentaciones, a fecha de hoy podemos encontrar auténticos especialistas en crear sets medianamente largos o incluso shows enteros a partir de las conversaciones con el público. El mismo requiere de una capacidad de improvisación importante y una rapidez mental aún más importante, ya que al final en muchas ocasiones las respuestas surgen recurriendo a chistes que ya tenemos preparados con anterioridad. A nivel internacional podemos hablar hasta de especiales de Netflix como el de Judah Friedlander (tienes un resumen AQUÍ) y en España ha ganado mucha fuerza la persona de Jaime Caravaca, en primer lugar por su Murcia Comedy Club y luego por su trabajo como animador de público en La Resistencia. En ESTE POST hablamos más sobre Crowd Work y algún especial como el de Andrew Schulz.

Y algunos que pueden considerarse estilos de bloque, aunque en realidad son recursos para poder explotar con mayor comicidad los que hemos comentado arriba:

  • Canciones: Estructuro dentro de las secuencias musicales los chistes que pueda tener preparados. Además, también ofrecen una serie de recursos específicos que podemos explotar con más o menos frecuencia: Desde estribillos o segmentos para que cante el público, uso de puentes para introducir un punto de giro o refuerzo de la premisa del bloque, cambios en el estribillo para generar más sorpresa en un chiste (el público espera inicialmente la repetición del estribillo), etc.
  • Rants: No dejaría de ser un bloque sobre un tópico o hecho en concreto el cual desarrollamos desde el cabreo. Para mi es uno de los más difíciles de ejecutar ya que requiere tanto un nivel de energía muy alto como también tener gracia “cabreado” (igual alguno más bien da miedo). Nacho García, uno de los cómicos más valorados del circuito nacional es tal vez el que lleve el rant en castellano a un nivel más loco. Por aquí abajo tenéis un vídeo al respecto.
  • Audiovisuales: Mediante diapositivas o dibujos buscamos una imagen gráfica (pueden ser dibujos, una pizarra o un rotafolio) que haga más visibles ciertos aspectos que queremos contar. Este recurso, de cada vez más utilizado, también ayuda a dar mayor variedad dentro de un set largo como dinamismo e incluso apoyo para mantener una línea de guión.
  • Objetos físicos: Sí que tal vez lo podemos considerar a fecha de hoy un tanto rancio (junto al siguiente) el salir con algún elemento físico para reforzar la estructura de nuestro texto, hacerlo más visible como incluso para irnos por otras líneas de humor como el slapstick (humor físico de caídas, golpes, etc). No sólo nos referimos a salir con una mesa, un tendedero o un balón de playa, sino a otros como por ejemplo la ventriloquía, que no deja de ser un monólogo en el que el cómico utiliza su voz normal para hacer un personaje y otra forzada para crear un segundo personaje gracias al muñeco con puntos de vista encontrados.
  • Personajes: Otro de los recursos que han caído claramente en desuso es el de los personajes a la hora de salir a hacer un monólogo. Simplemente disfrazarse de una persona muy peculiar para dejar bien claro que quién está hablando no es el cómico como tal, sino alguien imaginario creado para tal efecto. Supongo que como hoy día se busca en el stand-up voces o situaciones creíbles (lo de “es gracioso porque es real”) busca más la comedia en primera personal y ha hecho dejar de lado un tanto la composición convencional, aunque ya os anticipo que en Mallorca algún cómico ha tenido una carrera de muuuuuuuuuuuuucho éxito (y aún a fecha de hoy sigue llenando teatros) a base de hacer monólogos de personajes.

A la hora de utilizar recursos cómicos sí que podemos encontrar gente que pueda decir algo del tipo “eso no es stand-up”, buscando un concepto más purista de sólo texto, cómico y micrófono. Honestamente, no estoy ni a favor ni en contra y más bien me da igual, dado que a la hora de trabajar un show, sobre todo de los de 1 hora, para muchos de nosotros van a ser clave y un arma fundamental para sacarlos adelante.

Síguenos y comenta!!!
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *