Una muestra del nivel de impacto mundial que generó Charles Chaplin.

Si le damos al ser humano la supuesta longevidad como especie de 3 millones de años, sin duda es escalofriante el cambio a todos los niveles que ha habido en el mundo en apenas los últimos 100, especialmente a nivel tecnológico. De hecho, mientras ahora cualquier chaval graba vídeos con su móvil para subirlos a redes sociales o incluso se profesionaliza con unos pocos cientos de euros, hace poco más de un siglo grabar una película o simplemente una cinta de vídeo estaba al alcance de muy pocos. Además, las limitaciones técnicas, especialmente por la falta de audio (hasta 1927 no encontramos metrajes con sonido propio más allá de poner una pianola de acompañamiento) hacían que el estilo dominante en la comedia fuese el conocido como “slapstick” o comedia física. Y lo que generó Charles Chaplin en apenas unos años tiene una dimensión que a fecha de hoy se nos escapa.

Charles Chaplin era un actor británico que empezó su carrera a los 5 años (hoy sus padres serían demandados por explotación infantil), llegando con apenas 20 años a Estados Unidos con una Primera Guerra Mundial que todavía no asomaba en el horizonte. Esos años los pasó girando como mimo con gran éxito junto a otros actores como Stan Laurel hasta que llama la atención de la productora Keystone, creando una relación con la empresa que nunca fue del todo bien (ritmo excesivo de trabajo, mal pagado, diferencias creativas, etc.) pero que generaría su explosión a nivel mundial.

Es con carreras sofocantes (1914) con la que aparece por primera vez como Charlot para aparecer durante ese año en… 35 PELÍCULAS (pensad que algunas de ellas eran de poco más de 10 minutos)!!! No de las actuales de hora y media de duración, pero estamos hablando de un volumen de creación descomunal, formando parte en 20 de ellas como guionista y 21 como director. Cambiando de estudios pero casi con el mismo ritmo de trabajo, aparece en otras 15 cintas más para Essanay y 12 para Mutual hasta que en 1918 crea su propia productora: First National. Debemos pensar que en aquella época la distribución del cine era diferente al actual, con productoras creando cintas como churros (haciendo cuentas rápido, casi a 1 por semana), colocándolas en los correspondientes distribuidores para prácticamente desentenderse u olvidarse de las mismas.

Ya os podéis imaginar el volumen de facturación y de demanda que resultaría ser Charlot.

¿Qué pasó? Pues que tanto las productoras que iba abandonando como otras quería mantener el negociazo que era el personaje de Charlot, con o sin Charles Chaplin. ¿Y qué hicieron? Pues sacar actores imitando al 100% el personaje. Por ejemplo:

Pelis de Chaplin sin estar Chaplin

La versión cutre de lo que se hizo en su día con “El Cuervo”. En este caso, Keystone aprovechó la propiedad de las grabaciones de Chaplin para los estudios en ese año para estirar una parodia de Carmen del cómico y crear a partir de ella un largometraje o para hacer literalmente remixes de escenas de filmes inacabados (Life) con otras (Charlot, presidiario) y publicar así films nuevos (Triple Trouble). Ojo que con esta mecánica se llegaron a producir varios largometrajes: Charlie Chaplin in a Son of the Gods,  Charlie in a HaremCharlie in the Trenches (1917) – ¡adelantándose por poco a Armas al Hombro (1918)! -, The Mirth of a Nation: A Chaplin Review, The Fall of the Rummy Nuffs… Con un par. Pero ojo, que aún hay más

También encontramos películas simples de animación como “Charley on the farm” donde se imita el nombre de Charlie como si de un Bazar Oriental o de las marcas piratas de zapatillas deportivas se tratase (Lo mismo que todos hemos visto calcetines “Bike” en un Todo a 100, pues ahí andaba “Charley”) supuestamente, muy supuestamente, con el permiso de Chaplin.

Pero sin duda, lo que más llama la atención es la gran cantidad de personas que posteriormente han copiado, totalmente o en parte, el rol de Charlot para diferentes producciones de la época, siendo incluso recogido posteriormente por publicaciones como DVDs (LINK). Este hecho se ha producido con algún personaje más posteriormente (a mi ahora mismo me viene a la cabeza Bruce Lee, en menor medida a Cantinflas y ya en otra manifestación artística, con Elvis Presley), pero deja muy claro lo que fue el británico en su momento… Y lo que era el momento en sí.

Cuando Chaplin perdió un concurso como imitador de Chaplin

Una historia que probablemente has escuchado por ahí fue que Chaplin tuvo tantos imitadores que una vez se presentó a concursar imitándose a sí mismo y que quedó tercero. Pues bien, en parte es leyenda urbana… Porque ni tan siquiera llegó a las finales. Esto que suena tan rocambolesco, fue comprobado por Snope, una página americana que vendría a ser el equivalente a “Maldito Bulo” y que se dedica a desmentir leyendas urbanas. Pues bien, los mismos encontraron tanto algunos recortes de prensa al respeco (LINK) así como la publicación en su día de una entrevista al Chicago Herald Tribune donde el propio Charles contaba la historia, e incluso el fracaso puede tener cierta explicación: En los metrajes de la época la visualización de los films era más acelerado y a trompicones (lo que ahora llamamos frames), lo que provocaba que lo que veían nuestros abuelos, o bisabuelos si eres millennial, no sería exactamente igual en cuanto por ejemplo a ritmo de lo que hacía el actor original, mientras que los imitadores sí imitaban el film.

Por cierto, el ganador fue Milton Berle que, aunque reconocido, tampoco llegó a ser el imitador de Charlot más reputado.

Billy West.

Se dice que una vez que coincidieron el Chaplin original con West, el primero le dijo “eres jodidamente bueno haciendo de mi”. Billy West era un cómico hijo de inmigrantes rusos (nacido como Roy B. Weissburg) que, pese a no haber tenido un gran éxito con personajes propios, sí parecía poseer una gran calidad técnica. A partir de ahí, comenzó en 1916/17 a actuar en films en los que se imitaba el personaje y situaciones de Charlot en sus primeros films, sólo un par de años antes, pero que como habéis podido leer, ya había generado mucho recorrido. Destacar por otro lado que en el papel del malo contaba con Oliver Hardy (el gordo de “El Gordo y el Flaco”) como compañero de reparto. Pensad que el personaje de Charlot era prácticamente un vagabundo que tenía como antítesis a un malo poderoso, buscando actores obesos para tal papel. Posteriormente, Billy quiso desarrollar ya una carrera propia sin ser imitador primero como actor y luego como productor. Fue sustituido por Harry Mann, ya sin éxito.

Billy Ritchie.

Billy Ritchie era un actor de origen escocés más veterano que Charles y con el que coincidió con el mismo en la fase de los estudios Keystone y en la compañía de mimos de Karno. Pues bien, aquí siempre ha habido cierta discusión con el germen del personaje de Charlot, ya que el propio Billy declaró en repetidas ocasiones que era en buena parte responsable de la construcción del personaje (recordemos que hay que diferenciar Charlot personaje de Charlie Chaplin actor) y que, además, los derechos del mismo pertenecían a la productora en sí y no al actor. ¿Qué hicieron en este caso? Pues en 1915, cuando Charlie abandona Keystone, Billy estaba realizando un personaje muy similar en una serie de filmaciones bajo el nombre de Bill Smith y dirigido por quién hace sólo unos meses dirigía las películas de Chaplin (Lehrman).

Aquí siempre nos quedará la duda de ver si los manerismos, aspecto e implementos de ambos personajes al final no dejaban de responder a algún tipo de estereotipo de la época (que seguramente sí) de forma casual o forzada. Y tal vez no lo lleguemos a saber nunca. Es más, incluso algunas voces apunta a que el personaje utilizado por ambos tiene un origen europeo, basado en los números del francés Max Linder. Aquí tenéis un LINK a un vídeo de Youtube con una película del francés de 1912 donde podemos encontrar que, pese a que el personaje guarda diferencias físicas con los “Charlots”, sí vemos una gran similitud en el estilo cómico.

Pese a que hay que reconocer que es muy posible que Billy fuera en buena parte creador del personaje de Charlot (LINK) e incluso hubiera a nivel popular cierta polémica al respecto, recogida en el link que os acabamos de poner. De hecho, hay referencias que sitúan los inicios de Billy Ritchie desarrollando el personaje que luego dio pie a Charlot años antes de los primeros films del mismo y no sería el único caso de plagio de Chaplin: Ya en los años 30 perdió un juicio por copiar “La Violetera” de José Padilla para su película “Luces de la Ciudad” (LINK) y tiene un par de demandas tanto de Konrad Bercovici, escritor que parece ser aportó buena parte de las ideas que luego dieron lugar a “El Gran Dictador” e incluso… El propio hermano de Charlie, Sidney, que en 1921 produjo una película en la que un barbero era confundido con un rey.

Sin embargo, Billy fracasó como intérprete ya que a nivel visual no tenía ni de lejos el encanto de Chaplin (si ves la foto de la izquierda, no deja de parecer un señor ya de cierta edad intentando imitar al no sé si original, pero sí famoso) y de hecho su personaje era claramente más “oscuro” que el de Charlot. Además, parece que el actor no tenía muy buena reputación entre compañeros en el plano personal, aspecto que también corría en su contra.

A modo de curiosidad, decir que el actor falleció prematuramente y de una forma que remata el culmen de su personaje cómico de slapstick: Murió por las consecuencias de un ataque de avestruces. Ni el mejor guionista hubiera planeado eso.

Charles Edward Amador.

Charlot tenía un imitador latino. Algo que ahora mismo puede sonar a gag de “Padre de Familia” fue completamente real, pero con bastantes menos diferencias al estar hablando de cine mudo. Charles Amador era un actor mexicano que se ganó bastante bien los cuartos en Estados Unidos plagiando a Chaplin durante bastante años. De hecho, llegó un punto en el que parece que el original se hartó y acabó demandando al latino.

Amador por lo visto había hecho una copia muy poco sutil de “El chico” titulada “The Race Track” actuando, ojo, bajo el nombre artístico de “Charlie Aplin”. Al perder el litigio allá por 1925 decidió volver a México, lugar donde había ganado fama por sus triunfos en USA y donde, ya que estamos, siguió imitando a Charlot en México, porque total, en esa época no llegaban las noticias, en films como “Terrible Pesadilla”.

El detalle más bizarro de Amador es que, si mientras estaba en Estados Unidos se hacía pasar por Chaplin, cuando fue reconocido como imitador, a su vez se hizo pasar por el anteriormente citado Billy West, creando un caso de suplantación del suplantador o copia de la copia.

Otros:

Podemos encontrar copias internacionales como Charlie Chaplinsky o Charlie Kaplin (Alemania) e incluso se han encontrado ciertas referencias en Japón o incluso en España, donde el actor de origen argentino “Cardo” lo imitó en una filmación que puedes ver unas líneas más abajo, así como también en algunos números de Charlie Rivel. Además, son muchos los actores como Bob Hope que en sus orígenes hicieron imitaciones de Chaplin o personajes que tienen una influencia del mismo muy posterior, como por ejemplo Paddy McGuire (actor secundario) o ya muy posteriormente Chespirito y aquel “Chavo del 8”. Posteriormente ya aparecerían otros actores cómicos con un estilo similar, pero propio, como podría ser Buster Keaton, Oliver & Hardy o Harold Lloyd, que también tuvo cierta relación con Charlot en sus inicios. Eso sí, la aparición de estos actores como producto enriqueció la comedia de la época, con lo que una mera imitación de Charlot ya dejó de tener cabida válida, al menos, a nivel comercial.

REFERENCIAS:

  • El testamento del doctor Caligari. LINK.
  • Los falsos Chaplin. LINK.
  • Urbatorium. LINK.
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