Concurso Helios es vida.

He entrado en un concurso de Helios con fase final en Madrid con esta mongolada. Con amor y sin compromiso, entrad a darle like al vídeo o a trolearme inmisericordemente. Sin medias tintas, eso sí.

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Presentaciones del Ir Roast Battle Mallorca.

Resumen de las presentaciones y algunos punches del I Roast Battle Mallorca que organizamos en Scenarium (Pont d’Inca) el pasado 18 de abril con Lorenzo Pons (ganador), Adri Romeo, Lana Banana, Jimmy Roca, Yunez Chaib, Marta Masana, Juma Fernández y Tolo Sansó.
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Scenarium Open Mic

Colabora con el Open Mic de los alumnos del curso de stand-up de Scenarium (dirigido por Tolo Sansó y el equipo de la propia escuela de teatro) presentando con tonterías varias entre cómicos: Desde algunos cachillos de texto, pasando por diapositivas o cualquier otra chorrada que dinamice el mismo. Ahí tenéis algunos cortes del open del pasado 8 de abril.

La compañía Scenarium nació en verano del año 2016. Esta tiene como objetivo promover y fomentar el teatro en diferentes ámbitos, tanto dentro como fuera de las Islas. Desde principios de 2019 está organizando cursos de iniciación al monólogo stand-up impartidos por nuestro compañero Tolo Sansó.

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Ian Cognito y otros cómicos que han acabado sus sets amochando.

Si pensabas que lo de que cada semana un cómico sea noticia por ser apaleado en redes sociales ya no se podía superar, te equivocas: Esta semana la noticia viral respecto a los comediantes ha sido que uno directamente la diñó mientras actuaba, y para más inri (nunca mejor dicho), minutos después de hablar de la muerte por derrame cerebral como bloque dentro de su actuación. Ian Cognito (Paul Barbieri), británico de 60 años, se marcó un call-back llevado al límite.

Cognito empezó a encontrarse mal durante su show y de salida se sentó. El público, recordando que hace unos minutos el propio cómico precisamente había tratado el tema llegando a utilizar frases como “Imaginad si muero delante de todos vosotros”, lo tomó como parte del número y se rió confundiendo un infarto real con el acting del británico. Dicho sea de paso, ya sabéis que los anglosajones tienden a un humor bastante más duro y oscuro que los latinos, y ya os podéis imaginar los juegos de palabras en comentarios de redes sociales con el “he killed” (en castellano significaría algo así como “lo petó”).

Una parte de una de las últimas actuaciones de Ian Cognito

Sin embargo, no es el único al que le ha pasado y existen algunos cosas muy conocidos:

TOMMY COOPER

Sin duda, el caso más conocido (y tétrico) es el de Tommy Cooper. También británico, fue bastante popular durante décadas, empezando a destacar a finales de los 40 y ya en plenitud en 50s, 60s y 70s. La vida del mismo era bastante azarosa y ya había tenido algunos antecedentes de infarto (algo mucho más grave hace 40 años que en la actualidad). Así que un día como hoy hace 35 años (15 de abril de 1984) sufrió un infarto en plena actuación televisiva. De hecho, podéis comprobar como de nuevo el público ríe el acto (comprensible por otra parte, mal nos pese) y como el show va a publicidad, de salida, sin nadie que vaya a socorrer a Cooper.

 

Otros casos de las últimas décadas.

Pese a que el caso de Cooper es el más conocido por el impacto que tuvo en su momento, o bueno, si me permitís el macabrerío, un rato después de su momento. Son otros los casos de cómicos que entregaron la mochila directamente en el escenario:

  • Harry Einstein: El padre de Bob Einstein y Al Brooks falleció en pleno Friar’s Roast (tenéis un enlace AQUÍ en el que hablamos del mismo) en el roast de 1958 a la mítica Lucille Ball. Para rematar, se desplomó encima del no menos mítico Milton Berle.
  • Joe E. Ross: Sin relación con Jeff Ross, el cómico sufrió un infarto en 1982 durante una actuación en vivo. Lo peor de todo es que su viuda sólo cobró la mitad del caché… Porque el cómico no terminó el set.
  • Dick Shawn: Con más de 20 películas a sus espaldas (como por ejemplo, “Los Productores” de Mel Brooks) además de shows en directo y otros trabajos, fue en 1987 durante una actuación en la que Dick empezó a tener temblores y serios avisos de su estado de salud. Incluso con la preocupación del público y su propio mánager, que fue varias veces a preguntarle si le pasaba realmente algo, el mismo siguió con el set hasta directamente caer al suelo.
  • Al Kelly, Jodie Edwards, Dirch Passer (Dinamarca), Lasse Eriksson (Suecia) y algunos más que seguro se nos escapan. Esperamos que sean los últimos.

La verdad, a veces pienso que riesgos laborales debería plantear en los shows de comedia tener un botón o mecanismo de emergencia para que el cómico pueda manifestar que algo sucede de verdad y no es parte del número.

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Una muestra del nivel de impacto mundial que generó Charles Chaplin.

Si le damos al ser humano la supuesta longevidad como especie de 3 millones de años, sin duda es escalofriante el cambio a todos los niveles que ha habido en el mundo en apenas los últimos 100, especialmente a nivel tecnológico. De hecho, mientras ahora cualquier chaval graba vídeos con su móvil para subirlos a redes sociales o incluso se profesionaliza con unos pocos cientos de euros, hace poco más de un siglo grabar una película o simplemente una cinta de vídeo estaba al alcance de muy pocos. Además, las limitaciones técnicas, especialmente por la falta de audio (hasta 1927 no encontramos metrajes con sonido propio más allá de poner una pianola de acompañamiento) hacían que el estilo dominante en la comedia fuese el conocido como “slapstick” o comedia física. Y lo que generó Charles Chaplin en apenas unos años tiene una dimensión que a fecha de hoy se nos escapa.

Charles Chaplin era un actor británico que empezó su carrera a los 5 años (hoy sus padres serían demandados por explotación infantil), llegando con apenas 20 años a Estados Unidos con una Primera Guerra Mundial que todavía no asomaba en el horizonte. Esos años los pasó girando como mimo con gran éxito junto a otros actores como Stan Laurel hasta que llama la atención de la productora Keystone, creando una relación con la empresa que nunca fue del todo bien (ritmo excesivo de trabajo, mal pagado, diferencias creativas, etc.) pero que generaría su explosión a nivel mundial.

Es con carreras sofocantes (1914) con la que aparece por primera vez como Charlot para aparecer durante ese año en… 35 PELÍCULAS (pensad que algunas de ellas eran de poco más de 10 minutos)!!! No de las actuales de hora y media de duración, pero estamos hablando de un volumen de creación descomunal, formando parte en 20 de ellas como guionista y 21 como director. Cambiando de estudios pero casi con el mismo ritmo de trabajo, aparece en otras 15 cintas más para Essanay y 12 para Mutual hasta que en 1918 crea su propia productora: First National. Debemos pensar que en aquella época la distribución del cine era diferente al actual, con productoras creando cintas como churros (haciendo cuentas rápido, casi a 1 por semana), colocándolas en los correspondientes distribuidores para prácticamente desentenderse u olvidarse de las mismas.

Ya os podéis imaginar el volumen de facturación y de demanda que resultaría ser Charlot.

¿Qué pasó? Pues que tanto las productoras que iba abandonando como otras quería mantener el negociazo que era el personaje de Charlot, con o sin Charles Chaplin. ¿Y qué hicieron? Pues sacar actores imitando al 100% el personaje. Por ejemplo:

Pelis de Chaplin sin estar Chaplin

La versión cutre de lo que se hizo en su día con “El Cuervo”. En este caso, Keystone aprovechó la propiedad de las grabaciones de Chaplin para los estudios en ese año para estirar una parodia de Carmen del cómico y crear a partir de ella un largometraje o para hacer literalmente remixes de escenas de filmes inacabados (Life) con otras (Charlot, presidiario) y publicar así films nuevos (Triple Trouble). Ojo que con esta mecánica se llegaron a producir varios largometrajes: Charlie Chaplin in a Son of the Gods,  Charlie in a HaremCharlie in the Trenches (1917) – ¡adelantándose por poco a Armas al Hombro (1918)! -, The Mirth of a Nation: A Chaplin Review, The Fall of the Rummy Nuffs… Con un par. Pero ojo, que aún hay más

También encontramos películas simples de animación como “Charley on the farm” donde se imita el nombre de Charlie como si de un Bazar Oriental o de las marcas piratas de zapatillas deportivas se tratase (Lo mismo que todos hemos visto calcetines “Bike” en un Todo a 100, pues ahí andaba “Charley”) supuestamente, muy supuestamente, con el permiso de Chaplin.

Pero sin duda, lo que más llama la atención es la gran cantidad de personas que posteriormente han copiado, totalmente o en parte, el rol de Charlot para diferentes producciones de la época, siendo incluso recogido posteriormente por publicaciones como DVDs (LINK). Este hecho se ha producido con algún personaje más posteriormente (a mi ahora mismo me viene a la cabeza Bruce Lee, en menor medida a Cantinflas y ya en otra manifestación artística, con Elvis Presley), pero deja muy claro lo que fue el británico en su momento… Y lo que era el momento en sí.

Cuando Chaplin perdió un concurso como imitador de Chaplin

Una historia que probablemente has escuchado por ahí fue que Chaplin tuvo tantos imitadores que una vez se presentó a concursar imitándose a sí mismo y que quedó tercero. Pues bien, en parte es leyenda urbana… Porque ni tan siquiera llegó a las finales. Esto que suena tan rocambolesco, fue comprobado por Snope, una página americana que vendría a ser el equivalente a “Maldito Bulo” y que se dedica a desmentir leyendas urbanas. Pues bien, los mismos encontraron tanto algunos recortes de prensa al respeco (LINK) así como la publicación en su día de una entrevista al Chicago Herald Tribune donde el propio Charles contaba la historia, e incluso el fracaso puede tener cierta explicación: En los metrajes de la época la visualización de los films era más acelerado y a trompicones (lo que ahora llamamos frames), lo que provocaba que lo que veían nuestros abuelos, o bisabuelos si eres millennial, no sería exactamente igual en cuanto por ejemplo a ritmo de lo que hacía el actor original, mientras que los imitadores sí imitaban el film.

Por cierto, el ganador fue Milton Berle que, aunque reconocido, tampoco llegó a ser el imitador de Charlot más reputado.

Billy West.

Se dice que una vez que coincidieron el Chaplin original con West, el primero le dijo “eres jodidamente bueno haciendo de mi”. Billy West era un cómico hijo de inmigrantes rusos (nacido como Roy B. Weissburg) que, pese a no haber tenido un gran éxito con personajes propios, sí parecía poseer una gran calidad técnica. A partir de ahí, comenzó en 1916/17 a actuar en films en los que se imitaba el personaje y situaciones de Charlot en sus primeros films, sólo un par de años antes, pero que como habéis podido leer, ya había generado mucho recorrido. Destacar por otro lado que en el papel del malo contaba con Oliver Hardy (el gordo de “El Gordo y el Flaco”) como compañero de reparto. Pensad que el personaje de Charlot era prácticamente un vagabundo que tenía como antítesis a un malo poderoso, buscando actores obesos para tal papel. Posteriormente, Billy quiso desarrollar ya una carrera propia sin ser imitador primero como actor y luego como productor. Fue sustituido por Harry Mann, ya sin éxito.

Billy Ritchie.

Billy Ritchie era un actor de origen escocés más veterano que Charles y con el que coincidió con el mismo en la fase de los estudios Keystone y en la compañía de mimos de Karno. Pues bien, aquí siempre ha habido cierta discusión con el germen del personaje de Charlot, ya que el propio Billy declaró en repetidas ocasiones que era en buena parte responsable de la construcción del personaje (recordemos que hay que diferenciar Charlot personaje de Charlie Chaplin actor) y que, además, los derechos del mismo pertenecían a la productora en sí y no al actor. ¿Qué hicieron en este caso? Pues en 1915, cuando Charlie abandona Keystone, Billy estaba realizando un personaje muy similar en una serie de filmaciones bajo el nombre de Bill Smith y dirigido por quién hace sólo unos meses dirigía las películas de Chaplin (Lehrman).

Aquí siempre nos quedará la duda de ver si los manerismos, aspecto e implementos de ambos personajes al final no dejaban de responder a algún tipo de estereotipo de la época (que seguramente sí) de forma casual o forzada. Y tal vez no lo lleguemos a saber nunca. Es más, incluso algunas voces apunta a que el personaje utilizado por ambos tiene un origen europeo, basado en los números del francés Max Linder. Aquí tenéis un LINK a un vídeo de Youtube con una película del francés de 1912 donde podemos encontrar que, pese a que el personaje guarda diferencias físicas con los “Charlots”, sí vemos una gran similitud en el estilo cómico.

Pese a que hay que reconocer que es muy posible que Billy fuera en buena parte creador del personaje de Charlot (LINK) e incluso hubiera a nivel popular cierta polémica al respecto, recogida en el link que os acabamos de poner. De hecho, hay referencias que sitúan los inicios de Billy Ritchie desarrollando el personaje que luego dio pie a Charlot años antes de los primeros films del mismo y no sería el único caso de plagio de Chaplin: Ya en los años 30 perdió un juicio por copiar “La Violetera” de José Padilla para su película “Luces de la Ciudad” (LINK) y tiene un par de demandas tanto de Konrad Bercovici, escritor que parece ser aportó buena parte de las ideas que luego dieron lugar a “El Gran Dictador” e incluso… El propio hermano de Charlie, Sidney, que en 1921 produjo una película en la que un barbero era confundido con un rey.

Sin embargo, Billy fracasó como intérprete ya que a nivel visual no tenía ni de lejos el encanto de Chaplin (si ves la foto de la izquierda, no deja de parecer un señor ya de cierta edad intentando imitar al no sé si original, pero sí famoso) y de hecho su personaje era claramente más “oscuro” que el de Charlot. Además, parece que el actor no tenía muy buena reputación entre compañeros en el plano personal, aspecto que también corría en su contra.

A modo de curiosidad, decir que el actor falleció prematuramente y de una forma que remata el culmen de su personaje cómico de slapstick: Murió por las consecuencias de un ataque de avestruces. Ni el mejor guionista hubiera planeado eso.

Charles Edward Amador.

Charlot tenía un imitador latino. Algo que ahora mismo puede sonar a gag de “Padre de Familia” fue completamente real, pero con bastantes menos diferencias al estar hablando de cine mudo. Charles Amador era un actor mexicano que se ganó bastante bien los cuartos en Estados Unidos plagiando a Chaplin durante bastante años. De hecho, llegó un punto en el que parece que el original se hartó y acabó demandando al latino.

Amador por lo visto había hecho una copia muy poco sutil de “El chico” titulada “The Race Track” actuando, ojo, bajo el nombre artístico de “Charlie Aplin”. Al perder el litigio allá por 1925 decidió volver a México, lugar donde había ganado fama por sus triunfos en USA y donde, ya que estamos, siguió imitando a Charlot en México, porque total, en esa época no llegaban las noticias, en films como “Terrible Pesadilla”.

El detalle más bizarro de Amador es que, si mientras estaba en Estados Unidos se hacía pasar por Chaplin, cuando fue reconocido como imitador, a su vez se hizo pasar por el anteriormente citado Billy West, creando un caso de suplantación del suplantador o copia de la copia.

Otros:

Podemos encontrar copias internacionales como Charlie Chaplinsky o Charlie Kaplin (Alemania) e incluso se han encontrado ciertas referencias en Japón o incluso en España, donde el actor de origen argentino “Cardo” lo imitó en una filmación que puedes ver unas líneas más abajo, así como también en algunos números de Charlie Rivel. Además, son muchos los actores como Bob Hope que en sus orígenes hicieron imitaciones de Chaplin o personajes que tienen una influencia del mismo muy posterior, como por ejemplo Paddy McGuire (actor secundario) o ya muy posteriormente Chespirito y aquel “Chavo del 8”. Posteriormente ya aparecerían otros actores cómicos con un estilo similar, pero propio, como podría ser Buster Keaton, Oliver & Hardy o Harold Lloyd, que también tuvo cierta relación con Charlot en sus inicios. Eso sí, la aparición de estos actores como producto enriqueció la comedia de la época, con lo que una mera imitación de Charlot ya dejó de tener cabida válida, al menos, a nivel comercial.

REFERENCIAS:

  • El testamento del doctor Caligari. LINK.
  • Los falsos Chaplin. LINK.
  • Urbatorium. LINK.
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¿Quién crees que fue el primer monologuista de España?

Alguna vez hemos hablado de ciertos precedentes de la comedia stand-up en España e incluso como puntualmente surgían algunas “Rara Avis” entre dúos cómicos de sketches o chisteros. También sabemos que el formato stand-up nació con un primo rico (El Club de la Comedia) y uno pobre (Nuevos Cómicos) de formas muy diferentes, pero con un mismo objetivo y que, tal vez, existe un punto generacional de la comedia en España muy marcado por los “chanantes”. Sin embargo, ya aparte de algunos pioneros como Alfredo Díaz, hemos encontrado una serie de auténticos adelantados a su tiempo, algunos mucho más conocidos y obvios que otros, y que procedemos a enumerar en este post:

JOAN CAPRI:

Pues realmente lo descubrí anoche mismo viendo “Cambiando de tercio” con Miguel iríbar y Dani Mateo y como este último lo cita muy por encima. Un completo desconocido para muchos, pero que es un auténtico referente en Cataluña, no tan sólo a nivel monologuístico, sino en obras de teatro más convencional y otros formatos de humor, dando pie incluso a tesis doctorales (LINK). Fallecido en el año 2000 y homenajeado en multitud de ocasiones, destaca por haber realizado una serie de monólogos (recogidos y publicados en CD por la SGAE) en los que trata temas diversos pero exponiendo un punto de vista personal e irónico sobre los mismos, algo que tardó muchos, muchos años en ser habitual por aquí.

Existe un libro biográfico sobre le mismo que nos haremos con él en breve (LINK AQUÍ). Todo un hallazo y curiosidad por explotar.

ALFREDO DÍAZ:

Alfredo Díaz es el viejo-nuevo cómico por excelencia. Más conocido por sus trabajos de guión (hasta aquella película donde se metían a los concursantes de GH1 en una experiencia ovni) o incluso por el asesoramiento a Pedro Sánchez (LINK), la primera vez que supe de Alfredo fue a mitad de los 90 como colaborador de “La Jungla”, el morning show que durante años presentó con gran éxito José Antonio Abellán en Cadena 100. Díaz llamó la atención a productores del Club de la Comedia porque era prácticamente el único en salas de fiestas de Madrid que hace 20 años realizaba monólogos stand-up, seguramente influenciado por ser fanático precisamente de la comedia americana.

MONCHO BORRAJO:

Moncho Borrajo os sonará a cómico bastante añejo, pero todavía sigue en activo a sus casi 70 años. Lo más curioso de este personaje (en el buen sentido de la palabra) es que sus actuaciones, o galas como se diría en la época, combinaban elementos de la revista clásica española más casposa (y desfasada actualmente) con otros que, al menos aquí, se podían considerar innovadores: Desde bloques de texto relativamente largos en los que contaba una historia hasta elementos de improvisación, especialmente musicales o de lo que ahora llamamos crowdwork.

 

 

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Los orígenes del Roast Battle

Tal vez el Roast Battle no sea exactamente el producto de moda en la comedia española en estos momentos (al final sigue teniendo un protagonismo secundario), pero sí la novedad en el mercado y, sobre todo, uno de los principales temas de conversación entre aficionados al stand-up o incluso los propios cómicos. Tanto en modo competición (con las versiones más famosas de Jeff Ross en USA y Jimmy Carr en Reino Unido), como en modo “homenaje” a una persona (en España los especiales del Gran Wyoming, Santiago Segura o  José Mota, básicamente humoristas, mientras que en USA se ha tirado por celebrities en general como David Hasselhoff, Charlie Sheen, Pamela Anderson, Donald Trump – antes de ser presidente – o Justin Bieber) como incluso en una versión a medio camino entre ambos formatos, tal y como se ha hecho en España para Comedy Central, sin duda, esta especie de “pelea de gallos” de rap a base de chistes gusta.

Actualmente ya encontramos Roast Battles en modo show en vivo tanto en Madrid como en Barcelona y desde este abril en Palma de Mallorca (ya os contaré cosas en unos días), pero los orígenes de la Roast Comedy van algo más allá:

NEW YORK FRIARS CLUB ROASTS:

El New York Friars Club (LINK A SU WEB) es una especie de hermandad o club todavía en activo y ya con más de un siglo de existencia. El mismo, ubicado actualmente en un edificio bastante cercano a la zona sur de Central Park y apenas a unos metros de la Trump Tower o de la mítica Tiffany’s, contaba básicamente con famosos, ricos y artistas de Broadway como parte de la misma y que actualmente cuenta hasta con un festival de cine cómico.

A mitad del siglo pasado tienen la iniciativa de homenajear anualmente a alguno de sus miembros, pero de una forma bastante pintoresca: El miembro, digamos, honrado cada año, era “asado” (traducción literaria de “roast” que le hace perder bastante empaque, dicho sea de paso. En español también podemos encontrar el término “brindis cómico”) por parte del resto recibiendo frases ingeniosas que se metían con aspectos reales de su vida, costumbres, manías, etc.  En 1949 se hace el primer experimento con el francés Maurice Chevalier y ya en 1950, los dos primeros roastees fueron cómicos muy destacados de la época: Sam Levenson (curiosamente profesor de español antes de dedicarse a la comedia) y Joe E. Lewis.

Los Roasts se convierten en un evento del que todo el mundo habla pero muy poca gente puede ver. Al menos hasta finales de los 60, cuando la NBC empieza a emitir por televisión los mismos. Entre 1998 y 2002 Comedy Central hace un contrato de 5 años con el Friars Club y retransmite estos roasts a modo de 1 por año (Drew Carey – showman que hasta se atrevió a aparecer en la WWe -, Jerry Stiller, Rob Reiner, Hugh Hefner – sí, el de Playboy – y el mítico Chevy Chase por este orden). Al finalizar el mismo, la cadena opta por crear sus propios roasts con una periodicidad similar (no regular) con famosos que no tienen por qué ser cómicos, de ahí los nombres que os hemos citado antes, siendo el más reciente el de Bruce Willis.

Si queréis saber más sobre el mismo, existe un libro recopilatorio de los mejores chistes “Friar’s Club Encyclopedy of Jokes”; un documental titulado “Let Me In, I Hear Laughter: A Salute to the Friars Club” del año 2000  escrito y dirigido por Dean Ward que da una visión de este fenómeno originalmente tan elitista y underground a la vez. Os dejamos algunos de los nombres de famosos roasteados más populares o sobre los que podemos encontrar vídeos online disponibles con cierta facilidad:

  • 1952: Rocky Marciano
  • 1955: Humphrey Bogart (LINK A AUDIO EN YOUTUBE).
  • 1962: Johnny Carson (Que nos dará pie para hablar de Groucho Marx)
  • 1963: Jack Benny (LINK A VÍDEO)
  • 1964: Nat King Cole y Sammy Davis Jr.
  • 1971: Jerry Lewis, que repitió en 1986 y 2006.
  • 1973: Dean Martin (LINK A VÍDEO).
  • 1989: Bruce Willis
  • 1991: Richard Prior (LINK A VÍDEO).
  • 2010: Quentin Tarantino

Y oye, viendo la que está cayendo últimamente en España con la comedia y los límites del humor, podrás pensar “vaya diferencia con Estados Unidos, ahí van a saco y nadie se lo toma a mal y no hay movidas de este tipo”. Pues no, incluso en los Roasts, donde se supone que no deberían haber límites sí ha habido problemas. Fue en el año 1993, cuando la homenajeada del Friars Club era una de las actrices del momento, Whoopie Goldberg. Pues bien, el MC del mismo fue Ted Danson (el de Cheers, para los que somos catetos en esta materia) con el que la propia actriz tuvo una relación de pareja. Pues bien, Ted tuvo la “genial” idea de aparecer pintado de negro y repetir hasta 12 veces la palabra “nigga” (término despectivo hacia los negros). De hecho, si eres aficionado a la comedia conocerás el tabú sobre el término e incluso como gente como Louie CK han hecho referencia en sus rutinas de stand-up.

Por cierto, yo también he buscado ese momento y creo que ha sido eliminado de todas las vías de distribución más o menos públicas.

GROUCHO MARX COMO REFERENTE DE LOS CHISTES DE ROAST COMEDY

En Estados Unidos han salido auténticos especialistas en el Insult Joke, base sobre la cual se desarrollan los chistes de las Roast Battles. Gente como el antes citado Jeff Ross, Lisa Lampanelli, Don Rickles (fallecido en 2017), Robert Smigel (que le vamos a hacer un pequeño homenaje para cerrar el post) o uno de los top en la comedia USA de los 80s: Andrew Dice Clay. Pero vamos a ir un tanto más atrás.

Mientras que a autores como Shakespeare son referenciados por algunos textos o segmentos satíricos y con bastante mala uva, creo que el primer maestro del Roast Joke mundialmente conocido es Groucho Marx. Esta facilidad para el humor faltón a costa de insultar al prójimo o así mismo fue uno de los sellos marca de la casa del mayor de los Hermanos Marx. Incluso aunque no seas un fanático de la comedia, seguro que habrás oído hablar de frases como “no mire ahora, pero en esta habitación sobra alguien… y me parece que es usted”; “cariño ¿En qué cárcel me dijiste que te enseñaron a preparar esta sopa?”; “he disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso”; “jamás olvido una cara, pero en su caso estaré encantado de hacer una excepción” o “nunca pertenecería a un club que admitiera como miembro a alguien como yo” (VÍDEO DEL MOMENTO EN EL QUE ENUNCIA ESTA FRASE) que iba precisamente dedicado a su renuncia al Friars Club. Y mejor ya paro. Muchas de ellas son utilizadas hoy día casi a modo de refranes y han generado una gran cantidad de momentos míticos en sus películas. Ahí van unas cuantas en versión original.

 

En el siguiente vídeo vemos a Groucho Marx, ya setentón y con un aspecto que a mi me ha recordado curiosamente a Tip (Sánchez Polack), fue uno de los padrinos y colaboradores puntuales en el Late Night por excelencia: El Tonight Show de Johnny Carson (que duró nada menos que 30 años en antena). Pues bien, el icónico humorista aparece en un evento homenaje al presentador del Friar Roast de 1962 y se marca 5 minutos de discurso a los que tal vez hoy día podemos estar más o menos acostumbrados, pero que en su momento fueron todo un acontecimiento (ahí creo que es importante poner las cosas en contexto).

Este tipo de apariciones de Groucho fueron habituales en sus últimos años de vida, aquí tenéis otro vídeo en el que es entrevistado por el que en aquel momento era uno de los cómicos de moda (1973): Bill Cosby. En el vídeo suelta alguna que otra respuesta antológica a las preguntas de Bill (quiero pensar que pactadas), como su opinión sobre el propio Cosby o la creencia en la muerte antes de la muerte (mejor echadle un ojo al vídeo).

Para cerrar la tanda de vídeos no sobre Roast Battles, pero sí sobre el humor basado en el insulto ingenioso me he guardado un vídeo de “Triumph, the Insult Dog”: Una especie de reportero del programa de Conan o’Brien que fue el primer vídeo que me llegó por Youtube y que se convirtió en viral antes de existir los vídeos virales con su visita al estreno del “Ataque de los Clones” de la saga Star Wars, nido de frikis, dicho sea de paso, fácilmente insultables. Creo que vale la pena dedicarle 10 minutos.

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El desarrollo de canciones cómicas en shows de comedia.

La canción cómica consiste en desarrollar una estructura de sketch dentro de una canción, ya sea original o versionada. Es un recurso bastante utilizado en programas de televisión y en comediantes de forma ya más específica como parte de dinamización (como por ejemplo podemos sin salir de España ver en espectáculos de Luis Álvaro[1] o Marcos Mas[2]) o eje del show (Ver: Especial en Netflix Adam Sandler o cualquiera de las películas de los Monty Python) e incluso gente que se ha dedicado exclusivamente a la canción cómica (desde niño siempre me llamaron la atención algunos temas de Weird Al Yankovic[3]) consiguiendo viralizar alguna de ellas como el rant del Canon de Pachelbel de Rob Paravonian[4].

Según la web Gold Comedy[5], encontramos cinco formatos de canción que suelen funcionar con bastante éxito: Parodias, desarrollo de una historia, desarrollo de un personaje, canciones sobre un hecho inapropiado (como una canción de amor hacia una desviación sexual, cuidado aquí con los límites del humor) o sobre algo que nos moleste o cabree (lo que en inglés se conoce como “rant”).

A partir de ahí, tenemos que buscar sobre qué va la misma (lo que vendría a ser la temática del sketch) bajo el “¿Qué pasaría sí?” tan habitual y, a partir de ahí, definir esta premisa, ya sea en la introducción hablada o en la primera estrofa.

  • El protagonista debe ser la persona que tiene el punto de vista. Si piensas en muchos programas de sátira política, las canciones suelen ser historias desarrolladas a partir de hechos protagonizados y cantados por los propios políticos.
  • Buscar un motivo por el cual se presenta la canción.
  • El título debería ser lo más esclarecedor posible sobre la idea que vamos a desarrollar. Incluso dicha idea o concepto en el desarrollo del sketch musical conviene que vaya incorporada en el estribillo o en algún punto estratégico de la estructura de la canción, como puede ser la primera línea de cada verso, a modo de repetición (ya sabemos que la repetición de un concepto absurdo puede ser un gran generador de comedia si está bien explotado).

Podríamos establecer una especie de esquema o ficha de la canción contemplando todos los elementos que hemos citado y, a partir de ahí, trabajar con ella. Sí que resulta interesante (como cualquier sketch) partir precisamente de la situación-premisa y del punto de vista como lo realmente divertido. Muchas veces he intentado generar situaciones (bloques de stand-up o sketches) a partir de un chiste que me ha gustado mucho y, en este caso, están abocados casi siempre al fracaso, al menos como historia.

Y una vez tenemos todo esto, generamos la estructura de la misma:

  • Si no eres un experto musical, opta por versionear canciones conocidas. Y si cantas igual de mal que yo en ciertos tonos, cántalo mal a propósito u opta por el rap, que es un estilo que no necesita de una gran entonación.
  • Respeta la métrica y la estructura de rimas (AABB, ABAB, ABCB, ABCC, etc) igual que se haría en una canción normal. Eso sí, en las rimas, la imperfección es un elemento cómico que suele funcionar bastante. Por “imperfección” me refiero al hecho de forzar una palabra que realmente no rima con la que corresponde para que lo haga (vamos, forzar una rima mal hecha).
  • Ten un diccionario de sinónimos a mano. A fecha de hoy, una ventana en el navegador del ordenador o móvil abierta a tal efecto. Basícamente porque una vez escritos los chistes, una de las cosas más complicadas al pasarlo a canción es encajar métrica y rimas.
  • Utiliza las estrofas de la canción para desarrollar chistes sobre el concepto de la misma y el estribillo, tal y como hemos dicho, para recordar la premisa de la canción.
  • Aprovecha la misma en momentos puntuales (preferentemente especificándolo antes y/o sólo en el estribillo o hacia el final, más que nada para que el público no se venga muy arriba y acabe heckleando), la interactuación del público.
  • Puedes finalizar la misma buscando un chiste que sea un segundo punto de giro. En el especial de Adam Sandler antes citado se explota durante toda una canción la peste que echa un coche de Über para finalizar con un giro destacando que en realidad el que se había cagado era el propio Adam Sandler.

El libro “How to write funny lyrics” de Michael Pollock[6], director de comedia musical nada menos que en Second City, te puede servir para ampliar todo lo que te comentamos aquí en caso de querer desarrollar temas cómicos con base musical.

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Luis_%C3%81lvaro

[2] https://elterrat.com/tag/marcos-mas/

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/%22Weird_Al%22_Yankovic

[4] https://www.youtube.com/watch?v=ybe4P9fbeqA

[5] http://www.goldcomedy.com/resources/5-kinds-funny-songs-write/

[6] How to Write Funny Lyrics: The Comedy Songwriting Manual

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