10 pasos para convertir tu texto en un set de StandUp.

Vale. Llevas tiempo escribiendo tus cosas tanto en una escuela de teatro o de comedia o de forma autodidacta. Ya tienes un material que consideras con unos mínimos y te quieres tirar en algún open o muestra que te pilla de forma accesible. Todo a punto… ¡Ni de coña!

Y ojo, que no estamos diciendo que el texto sea malo, pero sí que debes adaptarlo y darle forma para que, ya aparte de que funcione mejor o no (que lo hará), puedas ofrecer unos mínimos de solidez.

Por cierto, si quieres más herramientas sobre StandUp, tengo https://santicomico.com/servicio-navarro-de-salud-citas-pendientes/ ya bastante apañado de más de 200 páginas y UN WORKBOOK de escritura en desrrollo.

Por ello, hemos hecho una lista de 10 pasos que debes tener en cuenta para pasar esas ideas o esas bromas a algo con más empaque. Veamos:

  1. Tener una estructura clara. Lo que quieres contar debe tener un orden que sea de fácil comprensión por parte del público: Desde una anécdota con su introducción, nudo y desenlace a un bloque con un punto de vista fuerte como un rant (algo que te hace enfadar) o un contenido coherente con tu personaje.
  2. Seguridad dentro de tu personaje. Sabemos que este punto es de los más difíciles en la práctica, pero creo que ir con los deberes hechos precisamente es clave para generar más seguridad. En el bolo que he estado más tranquilo (y voy ya por unos 250) fue en el festival de comedia en el que tal vez tenía más presión y con más público que había venido a verme a mi. Ya sé que estoy pareciendo un flipado, pero tampoco hay secreto: Basta pensar que ese día lo preparé durante meses, no es que tenga un carácter de crecerme ante la presión.
  3. No abuses de los recursos que dominas. Los de acting intentan salvar chistes con gestos o caras, los que somos de escribir chistes cortos trufamos en exceso hasta anécdotas con los mismos, fastidiando el desarrollo de la misma. Suena un poco excesivo, pero sería interesante poneros con un grupo de compañeros a haceros un DAFO y ver qué cosas/puntos débiles (si no los tienes claros) debes trabajar. Un DAFO es ESTO (CLICK).
  4. Utiliza un lenguaje conversacional. Esto va dirigido para los que provienen de disciplinas más teatrales. Un exceso de acting, de modulación de voz o incluso el propio texto desarrollado con muchos adornos y expresiones que no son las que dirías en la calle le pueden restar mucha verdad a lo que cuentas. El barroquismo para los barrocos.
  5. Trabajo los ritmos, energía y tiempos del set. Difícil también, claro. Uno de los errores más habituales cuando empezamos está en ofrecer 10 minutos (por poner un tiempo de ejemplo) exactamente a la misma energía y cadencia de voz, bajando el nivel de atención de la gente. Incluso hasta un deadpan tiene cambios de energía o ritmo. Y tú ya pensando en hacer tu hora…
  6. Trabaja la comunicación no verbal. A fecha de hoy ya cualquiera se puede grabar en vídeo con un móvil, así que mucho mejor que la recomendación clásica de ir con la grabadora de audio a los shows. Grábate y revisa si tus movimientos son limpios, si tienes tics o muletillas, si los gestos realmente expresan lo que quieres decir y potencian el gag, etc.
  7. Prepara el texto y ensáyalo. Este va a tener una desarollo corto porque es de perogrullo, pero es un fallo muy común entre los que nos gusta más escribir. Y lo digo en primera persona.
  8. Cuida la vocalización y dicción. Hay una cosa mucho peor que un chiste malo: Uno que no se entiende. Si ya te has subido un par de veces o tienes compañeros que lo hacen, sabes que uno de los retos es que la gente no se despiste en 2022 pensando en el móvil, el que ha actuado antes, si tiene opciones de pillar cacho con su acompañante, etc. Si no entienden el chiste, no se van a reír, si no entienden lo que dices, se les va a ir la cabez a a otro lado. Incluso recomendamos que busques especialistas o contenido en vocalización y dicción y verás como incluso mucha gente que nos hemos dedicado a hablar en público no dominamos para nada este tema.
  9. Calienta. Tranquilo, no tienes que ponerte a hacer burpees antes de actuar. O sí, porque depende de cada uno. Pero precisamente el soltarse o moverse antes de actuar, tanto para entrar en un nivel de energía adecuado como incluso por liberar un exceso de adrenalina causado por los nervios o también hacer diferentes ejercicios de vocalización tanto para garganta como incluso para la boca (abrir claramente para hacer una A como toca no siempre es fácil si llevas una hora callado), dan un punto más.
  10. Ten un principio y un final. Que sí, que has visto la serie del Comedy Store, Mrs. Maisel y muchos opens y hay gente que sube, tirar sus ideas y hasta luego. Vale, pero a ti no te conoce nadie (a mi tampoco), y necesitas, aunque sea en un set de 10 minutos que la gente te conozca (con gags, no digo que hagas una presentación como si fuese un casting) y cerrar también lo que hayas contado de una forma que marque claramente el final. Si puede ser con gags potentes, pues mejor.

Así que lo dicho, no te limites a ver lo que tienes escrito si no a pensar cómo lo vas a presentar al público y que le debes añadir. Cumpliendo esto, no decimos que vaya a ser un éxito rotundo, pero sí vas a dar la sensación de ser alguien que sabe lo que ha ido a hacer. Y eso es muy importante incluso para tus compañeros, porque todos sabemos que en un open el texto puede pinchar, pero la profesionalidad del cómico (aunque no vivas de ello), no.

Síguenos y comenta!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.