En este post vamos a coger un ejemplo de bloque en proceso de escritura (LINK AQUÍ EN PDF) en el que estoy integrando tanto los filtros como el sistema de pregutnas que estamos comentando en la formación. Seguramente el texto a fecha de hoy es muy mejorable, pero prefiero poner uno en crudo, que ni tan siquiera ha pasado todavía por un open y que sea peor, que uno que funcione porque contiene remates contados en decenas de ocasiones. Al turrón.

De dónde sale esto:

Esta situación sale de una conversación que tuve con una clienta del gimnasio y me explicó que usaba yogur para cuidar la flora vaginal. Pese a que me parece una solución digamos que poco actual, ella es más joven que yo y al buscar en internet, aunque queda muy claro que hay cosas mucho mejores, curiosamente es todavía muy consultado a fecha de hoy.

Entonces, si pensamos en los 3 filtros más elementales (sorpresa, tabú, identificación), a base de darle vueltas en realidad no tenía la premisa, sino el remate de un bloque. Básicamente he cogido mi sorpresa en esa conversación y lo he llevado a una historia.

  • Sorpresa: Obviamente, no te lo esperas.
  • Identificación: En realidad, el desarrollo está en ver algo raro y no saber qué es simplemente porque no te ves con la confianza de preguntarlo.
  • Tabú: Vagina. No hay más que hablar.

Voy a lo de siempre, cualquier cosa que genere una sorpresa tiene un potencial cómico importante (o dramático, vamos). Eso sí, Aquí empecé con chistes que me venían a la cabeza, pero de momento no daban para más de 1 minuto. Por cierto, muchos dicen que lo ideal sería primero desarrollar la historia y luego en todo caso los gags sin forzar el chiste. Defecto de forma mío.

Para que sea un bloque, creo que una simple conversación en el gimnasio no es como una situación muy potente que digamos, pero buscando ciertos ¿amplificadores? de la situación, al menos de para algo que se pueda probar.

Vamos a intentar que tenga el máximo de filtros o disparadores de comedia posible:

Los filtros de comedia que salen habitualmente son.

  1. Sorpresa. Tenemos los puntos de giro que abren y cierran la historia.
  2. En aprietos. El misterio de qué está pasando con los yogures que desaparecen y la película mental que te montas.
  3. Reconocimiento. Lo dicho, la falta de comunicación muy común en cualquier tipo de relación personal.
  4. Incongruencia. Esa una situación extraña.
  5. Superioridad. Incluso por partida doble, yo quede como un ignorante y, de paso, ella como un tanto desfasada en tratamientos ginecológicos.
  6. Liberación de tensión. El final no es dramático, pero tiene una acumulación de tensión.
  7. Ambivalencia. El doble sentido (formas de consumir un yogur).
  8. Configuración mental. Tenemos dos elementos que se confunden (incluso una posible infidelidad con la flora vaginal). Por cierto, voy a ver si puedo encontrar un término más acertado para este punto.
  9. Coincidencia. Es algo que realmente puede pasar.

De esta manera, cumple todos los puntos y filtros que pueden funcionar, otra cosa es que el bloque sea lo suficientemente bueno en escritura y puesta en escena (que eso ya básicamente será culpa o mérito mío).

Por último, recordad que tenemos unos amplificadores por el sistema de preguntas, dando especial atención al “por qué” y al “sí, pero”, siempre y cuando no se vuelva en una especie de trama de dibujos animados poco creíble. El concepto de verosimilitud (no tiene que ser algo completamente real, pero sí posible de serlo) es clave.

¿Cómo estoy intentando amplificar esto?

  • ¿Quién? He tirado por una relación porque siempre tendrá mucho potencial en este tipo de historias que decir que le pasaba a una vecina.
  • ¿Qué? Aquí ya la situación es la que me ha hecho precisamente buscar el bloque o la historia.
  • ¿Cuándo? He buscado diferentes situaciones y las he ordenado de menor a mayor tensión en la situación.
  • ¿Cómo? Comerse la cabeza pasando de cierta indiferencia a inquietud y acabar incluso pensando si hay una tercera persona.
  • ¿Dónde? También como amplificador he empezado por su casa por la posibilidad de que vaya más gente al no convivir, acabando en un hotel en el cual sí convivimos, también para buscar un incremento de la tensión de la situación.
  • ¿Por qué? Aquí he pensado en la justificación del “misterio” en que a partir de cierta edad hay muchas relaciones en las que se marca mucho el territorio individual.

Y por último, los retoques.

Para acabar te dejo con la próxima reescritura que voy a hacer previa a la puesta en open del texto, utilizando básicamente 3 elementos. El primero ya está más o menos integrado y me faltarían los otros 2, aunque estos seguramente necesiten ya ser puestos en el escenario.

Voy a hablar básicamente de tres tipos de retoques o reescritura interna antes de que el texto llegue a ser probado en un open: El segmentar la historia y otros gags, chistes o ideas para que sean lo más claros posible; la escritura de los chistes en sí y “tagtoppear y actoutear” la historia.

  1. Dividir las historias en introducción (prethoughts), historia en sí (story) y conclusiones (afterthoughts). El primero y el tercero permiten aprovechar un montón de chistes sobre la premisa, nuestra forma de ser, la de los otros protagonistas, objetos, etc. que podrían convertirse en “ruido” dentro de la historia. La historia en sí, el punto medio debe estar centrada al máximo posible en la progresión de tensión cómica. No quiere decir que no puedan ir chistes por enmedio, pero no conviene abusar mucho de ellos. Y os lo dice alguien que ha caído en ese error. La introducción puede ser más descriptiva (trabajando por ejemplo las analogías y comparaciones) y las conclusiones permiten muchos tags, toppers, más comparaciones o el “qué pasaría si” por poner algunos ejemplos de fórmulas de chistes.
  2. Aplicar las fórmulas y técnicas de escritura de stand-up: El no incluir elementos que no aporten a la historia, acortar el texto dentro de lo posible, los remates al final de las frases, las reglas de tres, etc. Se busca un lenguaje que sea conversacional o (dependiendo del personaje) oratorio.
  3. Tagtoppear y actoutear. Buscar los remates que nos permiten sacar diferentes remates sobre el mismo concepto o incluso tomar el remate de un chiste como setup para el siguiente chiste (tags). El usar ejemplos y comparaciones con un remate que sabemos que ha funcionado para seguir estirando las risas que nos pueda dar esa idea, etc. Además, el “actouteo” (act-outs) hace referencia tanto a las pausas como al timing (recuerda, si no tienes todavía claro dónde están los remates seguros, acumula!) como a todos los gestos, voces o sonidos (o incluso silencios) que puedes añadir. Recuerda que todo lo enseñado es más potente que lo contado.

Si te ha gustado este tipo de contenido, tengo disponible el “Manual Miserable para la escritura de comedia y One Liners” (LINK AQUÍ) que, por cierto, va a tener una ampliación muy importante en este verano 🙂

Como digo siempre, la teoría es bastante fácil en comparación a la práctica.

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