Tengo que reconocer que mi primera impresión con Michelle Wolf no fue la mejor. Por cosas de la vida empecé viendo su especie de Late en Netflix llamado “The Break” (dicho sea de paso, un formato de show que incluso me atrevería a decir que no tiene demasiado sentido visto en una plataforma de streaming) y no me mató ni el contenido (supongo que al estar desconectado en tiempo y espacio con los temas del mismo) e incluso el tono de voz de la propia Michelle, que a más de uno le chirría, junto al contenido me hizo no seguir buscando sobre ella.

Con “The Break” me ha pasado algo muy a tener en cuenta cuando hacemos comedia: Si el tema no es lo suficientemente atrayente para el público, este desconecta y se va totalmente de lo que estemos haciendo. Si me ha pasado a mi con una cómica que podemos considerar ahora mismo de élite mundial, imagínate con los que seamos monologuistas de tercera.

Sin embargo, hace unas semanas cayó como novedad en las recomendaciones de Netflix y decidí ver qué hacía en un especial como tal. Y la verdad es que The Joke Show tiene bastantes bloques de humor irónico-sarcástico muy interesantes, como el de los Millennials en el Titanic, Instagram, los partos o incluso ciertos puntos de vista que pueden salir de lo normal en estos contenidos (como el del feminismo) pero con los que llega a un nivel de ¿hilaridad? (nunca me ha acabado de matar esta palabra) muy de valorar basada en descripciones bastante exactas y sin cortarse un pelo sobre situaciones que igual pasamos por alto, evadimos o incluso generamos opiniones que en realidad son bastante segadas, pero que toca sin cortarse un pelo, generando incluso cierta polémica.

Por otro lado, también son muy habituales sus bits sobre política y, como bonus track, también tienes otro vídeo de Michelle en el Reino Unido en una intervención en la que empieza hablando sobre Hillary Clinton y su fracaso en las elecciones.

Destacar como puntos fuertes un ritmo bastante potente de comedia (ya sean chistes como tal o puntos cómicos fuera de la estructura típica de premisa-punchline). Por el lado más negativo encontramos que Michelle es una humorista que no cae bien a mucha gente en Estados Unidos ya sea por su opinión política (en el siguiente párrafo explico) y por el antes comentado tono de voz, del que incluso ella se ríe de sí misma, unido a un lenguaje en ocasiones bastante vulgar. También, tal y como ya he comentado en otros posts, destacar que en mi caso era realmente la primera vez que veía a Michelle, con lo que el factor sorpresa todavía está ahí, cosa que se diluye con el tiempo con muchos de los otros que ya has visto con anterioridad (como mi sobredosis de Chappelle en verano) empezando a ver su comedia bastante más repetitiva. De hecho, algunas críticas han relacionado bloques de “Joke Show” con especiales anteriores como “Nice Lady”, que podéis encontrar en España en HBO.

Para los menos metidos en comedia USA, Michelle lleva ya un importante bagaje a sus 34 años de edad, destacando sus colaboraciones en varios de los más prestigiosos late-nights del momento, como los de Seth Meyers y el de Trevor Noah, pero realmente saltó a la palestra del gran público “gracias” al revuelo creado por su discurso en la cena de medios de la Casa Blanca en 2018, donde posiblemente se le fue un poco la mano a la hora de satirizar ciertos aspectos de la élite política norteamericana, recibiendo especialmente Sarah Sanders, Secretaria de Prensa del gabinete de Trump, que asistió a la misma en su representación. El mismo lo tienes al final de este post.

VALORACIÓN ESPECIALES

  • The Joke Show: 7.1 IMDB & 56% Rotten Tomatoes. Aquí se ve que sobre gustos no hay nada escrito, por que a mi “The Break” no me dijo absolutamente nada y tiene mejor valoración del público precisamente en Rotten Tomatoes.

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