El Pensamiento Lateral es un modo o corriente de pensamiento creativo que desarrolló originalmente el escritor Eduard de Bono (psicólogo relacionado con la Universidad de Oxford) y que ha ganado seguidores y adeptos durante el último medio siglo y que probablemente, sobre todo si ya tienes cierta base o formación en escritura cómica, has utilizado de forma directa o incluso de manera intuitiva.

Aunque originalmente está pensado para la resolución de problemas o acertijos, del tipo “Un gato salta de un noveno piso y no se hace ni un rasguño, ¿por qué? Porque saltaba de fuera a dentro”. El hecho de basarse en la búsqueda continua de situaciones o puntos de vista alternativos y más cuando estamos buscando remates que supongan giros (a veces muy retorcidos) a las suposiciones mentales que se hace cualquier persona (escritura básica de chistes, mismo el ejemplo del gato no deja de ser en cierto modo un setup-punch en forma de adivinanza) hacen sea una herramienta muy útil a la hora de trabajar chistes sueltos o bloques de stand-up o monólogos en formato historia-anécdota, una manera que, dicho sea de paso, sigue ganando de cada día más terreno a aquellos clásicos bloques al estilo “las cenas de empresa” o “las tazas de café” que tan habituales eran en España en los inicios del Club de la Comedia y similares.

El pensamiento lateral y la escritura de chistes y monólogos cómicos tiene el mismo punto de partida (aunque con diferentes objetivos): Romper el pensamiento lógico o, al menos, el primero que nos viene normalmente a la cabeza.

Con el Pensamiento Lateral se generan ideas alternativas o fuera del patrón de pensamiento habitual, para evitar el bloqueo o la limitación de ideas. De esta manera, ganamos un recurso con el que tanto se puede utilizar para crear ideas bastante locas (por ejemplo, mi compañero en Palma Germán Conde creó una canción que luego pasó a rap en la que contaba la historia del Titanic pero vista desde el Iceberg como auténtico protagonista de la misma), como para enriquecer cualquier cosa que pueda pasar en una historia o bloque para complementar el desarrollo del mismo… O incluso generar situaciones nuevas.

¿Cómo aplicamos esto?

Aunque el Pensamiento Lateral se basa en cuatro elementos, vamos a agruparlos en dos: Suposiciones/lógica y Preguntas/creatividad. A partir de ahí podemos coger nuestra historia y trazarla, aplicando un poco al libre albedrío el concepto descrito hoy, como desarrollo vertical de la historia. Es decir, nosotros vamos a contar una anécdota que comparte también bastantes puntos en común en su desarrollo con los sketches: Una situación inicial o punto de partida (normalmente descriptivo), un hecho anormal que genera la situación, un desarrollo de la misma en progresión, una explosión o segundo giro de la situación y un final (que puede ser por ejemplo una reflexión sobre lo ocurrido, una pregunta de “qué hubiera pasado sí”, etc).

Pongo un ejemplo de un bloque que voy haciendo últimamente:

1- Sobre todo a partir de cierta edad, salir de fiesta puede ser patético, sobre todo cuando ya te da igual la vida y te montas la marcha en un bar normal de tu barrio que acaba siendo el nido de colgados de la zona. De hecho, al principio de escribir comedia hacía un bloque sobre el tardeo, el salir a discotecas en sábado por la tarde y que se ha puesto muy de moda entre gente de 30-35 años para arriba.

2- De chavales teníamos un bar donde todos los amigos quedábamos por las tardes, pero se fue convirtiendo en el nido de yonkis y borrachos. Hecho completamente real.

3- Este bar va yendo a peor, pero nosotros seguimos yendo por inercia hasta que empiezan a meterse en líos. Por lo tanto, este también.

4- Hay una redada y acaba pasando algo (no spoileo, que esto seguro me lo compra Netflix ya mismo). Parte sucedió y parte la he tenido que ir aderezando.

5- Chistes de reflexión sobre lo pasado o incluso añadir algunos elementos que hay aparte. Escritura de algunos chistes tomando como premisas elementos que han ido surgiendo durante la historia o con un regalo que me cayó del cielo mientras buscaba en internet la noticia que salió en prensa sobre dicho bar.

Lógicamente, partimos de todos los elementos de escritura cómica que podemos tener, como es simplemente la observación. De hecho, parte de escribir este bloque vino de ver que otras formas de ocio de bar-pub-discoteca se tenía a partir de mi edad y que, en el fondo, el tardeo era la únicamente digna, la decadencia está en las otras. Pero a partir de ahí y de una forma muy similar a la que usa Jared Volle en sus manuales surgen unos procesos que puede ser de gran utilidad:

Tienes una historia real que se buena anécdota pero se tiene que convertir en un buen bloque de stand-up (cada uno a su nivel). Pues iniciamos aquí la aplicación de elementos (no todos) del pensamiento lateral, es decir, coger los elementos y empezar a darle vueltas a ver qué podría suceder o haber sucedido. Aquí la clave va a ser hacerse preguntas constantemente y sobre todos los elementos que puedas identificar. Si te sirve de pista, piensa en los elementos de sintaxis de cuando analizabas frases en el colegio o en el instituto. Por supuesto, tampoco estaría de más hacer una investigación yéndote a bares de mala muerte a echar un ojo y un oído.

  1. Sujetos: Qué personajes trabajaban o podían trabajar en un bar así (convertidos posteriormente en camellos), cuáles son los clientes habituales en estos bares, quién puede irrumpir en el mismo, qué les pasa a los vecinos…
  2. Verbos (acciones): Qué cosas se pueden hacer en un bar que pasa de cafetería de barrio a antro de alcohólicos y acaba siendo una tapadera de venta de cocaína y hachís. Imagínate todas las acciones posibles en todos los sujetos que hemos puesto antes.
  3. Objetos: Qué elementos pueden haber o aparecer en un local así. Ahora hablamos de elementos como objetos y no como forma coloquial de llamar al personal, qué conste. ¿Se te ocurren cosas raras que te puedes encontrar o no encontrar en un bar-tapadera y que puedan generar acciones o situaciones cómicas? Hombre, pues si tienes alguna buena de verdad, mandámela, que no puedo dar el bloque por cerrado. Remarco el “no encontrar” porque un hecho real y bastante “WTF” que tiene la historia es que el dueño abrió una segunda cafetería… Sin cafetera.
  4. Tiempo: Fuera del desarrollo de la historia. Si vamos a un bar por las tardes o por las noches, qué puede suceder por la mañana, o cuando el bar está cerrado al público pero se queda con la barrera medio bajada.
  5. Lugares: Que sí, que el lugar es un bar, pero qué emplazamientos tiene el bar? ¿Qué puede haber en el baño o en un reservado? Por ejemplo, en mi historia donde de verdad se manejaba lo que os podéis imaginar era en el sótano del mismo, originalmente una especie de reservado-almacén que acabó siendo la versión cañí de “Abierto hasta el amanecer”.
  6. Cambios de punto de vista o espacio temporales: Pensar cómo sería la historia siendo el barman el protagonista (no me refiero al POV-Opinión que utilizamos en los bloques, ojo) o de otro de los clientes, qué les puede haber sucedido antes o después de ir a parar a ese bar en ese momento.
  7. Y cualquiera de los otros complementos circunstanciales qué podían existir: Objetivos de las personas, medios, causas, cantidades (aquí siempre jugando a la hipérbole o exageración dentro de lo creíble), etc.

Y esto sólo son las preguntas, vamos a ver los otros recursos que ofrece el pensamiento lateral. En realidad, es una forma de complementar, guiar o facilitar a la típica pregunta que nos hacemos a la hora de empezar a escribir “¿Qué pasaría sí?”. Claro, al menos a mi nivel, esta cuestión es demasiado general para que nos caigan los chistes y las historias porque sí, así que igual necesitamos algo de ayuda:

  • Palabra o elemento aleatorio: Introduce algo que aparentemente no tenga nada que ver en la historia y qué cosas puede desencadenar. Esta historia que te he puesto como ejemplo la verdad es que viene muy bien de serie porque tiene hasta el desenlace sobre algo que nos ocurrió de verdad, pero en el momento en el que nos podemos bloquear, añadir un elemento externo puede ayudar a desarrollar una historia (dicho sea de paso, es un poco el patadón parriba de muchos guionistas en series y pelis).
  • Escape o piedras en el camino: Eliminar o alterar alguno de los elementos o características clave de un objeto o persona.
  • Método de inversión: Ya lo hemos comentado. Se basaría en escribir o desarrollar la historia (completa o en parte) desde el punto de vista de otro de los protagonistas, secundarios o incluso, como hemos citado ya hace un rato, objetos de la historia.
  • Fraccionamiento y división: Cogemos varios de los elementos que tenemos en nuestro bloque y creamos nuevas situaciones, historias (o simplemente chistes) a partir de los mismos. Como ya te he comentado antes, una simple observación de un bloque bastante de novato (todo sea dicho) me ha servido para acabar generando otro bloque entero.

Puedes encontrar mucha información sobre el Pensamiento Lateral o encontrar tanto el libro de De Bono como otros desarrollados posteriormente de forma bastante fácil (existen un momento de obras y reediciones de las mismas que incluso se pueden encontrar en librerías más o menos grandes sin tener ni que pedirlos).

Así que lo dicho, una herramienta que al menos un servidor ha encontrado bastante interesante y que creo que en buena parte es de ayuda si estás aprendiendo a escribir stand-up 🙂

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