Ya hemos hablado anteriormente en posts como este (CLICK AQUÍ) de los perfiles de cómico y cómo su diferenciación es una de las claves del éxito de los mismos. En el día de hoy, la turra va a ir enfocada a aspectos un más técnicos y que me llaman la atención para poder destacar la importancia precisamente que tiene una voz cómica o “personaje” (pongo las comillas porque no estamos diciendo que te tengas que disfrazar) dentro del Stand-Up.

De hecho, los personajes en el stand-up suelen ser bastante más sutiles que, por ejemplo, en el teatro. Este hecho, con el objetivo de dar una apariencia mucho más cercana a una verdad (o verosimilitud) precisamente es uno de los factores por los cuales hay problemas con los chistes que se van de la mano. Claramente (incluso me ha costado alguna discusión por Redes Sociales) el consumidor medio de comedia ya no distingue entre lo que dice el cómico y lo que pueda pensar de verdad.

Os juro que una vez me definieron el monólogo como “una manifestación cómica de un pensamiento o reflexión real del humorista”. Obviamente era una definición que se la acababan de inventar (le respondí compartiendo el vídeo de la “Toalla de Playa” de Litos), pero deja muy claro lo que llega a pensar mucha gente.

Además, eso no es tan raro. Piensa como actualmente los programas de corazón, las tertulias deportivas o incluso espectáculos como el wrestling han evolucionado a ofrecer personajes con exageración y características muy concretas, pero muy fusionados con una personalidad actuando, por ejemplo, con el nombre real de cada uno.

PERO OJO! Esa fusión de realidad y ficción, unido a que muchas voces cómicas están ya cogidas y no resulta tan fácil encontrar una que sea 100% única (que te digan lo que quieran por ahí). De hecho, verás que muchos de los cómicos de cierto éxito en estos últimos tiempos corresponden a colectivos que estaban parcial o totalmente silenciados desde un aspecto social. En comedia no se hablaba abiertamente de feminisimo, de homosexualidad, de racismo desde el punto de vista de la minoría, etc. lo cual hace que la gente que haya sido capaz de dar ese primer (o segundo) paso, haya tenido una mayor repercusión. De ahí, los que suman buenas habilidades cómicas, pues éxito al canto.

Si nos venimos arriba, podemos definir la voz cómica como la respuesta al público cuando se pregunta quién eres y por qué tienen que verte.

¿Y por qué es importante tener una voz cómica propia? Aunque ya te lo puedes imaginar, vamos a poner una serie de puntos que creemos que pueden explicarlo con más profundidad:

  1. Es más fácil para el público reconocerte, tener un público apropiado a lo que haces y relacionar lo que haces. Incluso a la hora de poder entender los chistes, identificarse y no perderse, aunque se sabe que la comedia se basa en la sorpresa, el público si tiene que saber lo que le va a llegar, aunque sean los chistes por giro o sorpresa.

Basta ver como por ejemplo en redes sociales puede funcionar mucho más un chiste con una orientación concreta que uno más genérico. Probado este mismo fin de semana:

  • Eres más corto que la vida laboral de un político. 14 favs.
  • Eres más corto que la vida laboral de Santiago Abascal. Casi 900 likes y todavía conversación a partir de hoy.

Tiene mucha más repercusión, sobre todo cuando eres un cómico sin una fanbase como puedo ser yo mismo, el orientarse a un target concreto. Indudablemente. Es más, seguramente si hubiera puesto un “eres más corto que la vida laboral de Irene Montero” también hubiera tenido más viralización que el genérico.

Por otro lado, hay que diferenciar sorpresa con confusión. Un personaje claro, siempre y cuando seamos leales al mismo, hace que tengamos claro de qué va a ir el set, sketch o pieza. Siempre decimos que en comedia es peor un chiste confuso que un chiste malo, y una voz cómica propia facilita mucho que no haya confusión.

Y sí, también pasa con el estilo: Habrá gente que preferirá un humor de sátira o ironía, otro más costumbrista, otro de one liner puro… Supongo (o deseo) que, con el tiempo, tal y como pasa con la música, la gente tenga bien claro que hay estilos de comedia diferente y no tienen porqué gustarte todos, lo mismo que te puede gustar el heavy y no tienes que ser fan de la cumbia (o viceversa).

  1. Es más fácil crear comedia desde un personaje o voz cómica conocida.

Si tenemos unas características marcadas y conocidas (tal y como puedes ver, por ejemplo, en las sitcoms) tenemos un recurso para generar material cómico muy claro: El análisis de cualquier tema de actualidad (ya sean noticias o no) desde el punto de vista de nuestro personaje cómico. Obviamente, esto puede ser extrapolable a cualquier tópico que podamos considerar de relevancia: Las relaciones personales, el trabajo, la familia, etc.

Son muchos los cómicos y guionistas de nivel que dicen que siempre trabajan mejor y más rápido precisamente cuando tienen lo que en principio podrían parecer limitaciones. Básicamente, una voz cómica propia ayuda a ver por dónde hay que tirar cada vez que afrontas un texto, un tema o incluso una anécdota.

Por otro lado, tendrás un texto mucho más personal, cosa que también es interesante en un momento en el que es muy fácil tal vez no el plagio de contenido (básicamente porque ahora es fácil plagiar, pero todavía más fácil detetar el plagio), sino el caer en cosas de las cuales ya han hablado y tratado con solvencia otros cómicos antes.

  1. Es una forma de crear un sello o marca personal que te hará digno de recordar.

La voz cómica propia es en mi caso una lucha importante por buscar algo que me haga salir del “varón heterosexual de mediana edad”, algo totalmente utilizado y trillado en la comedia y, bueno, en cualquier manifestación relacionada.

Esa falta de diferenciación puede convertirnos (perdonad el salto a primera persona, pero quiero marcar que todo esto en la práctica es una lucha interna nada fácil en ocasiones, no estoy como para aleccionar a nadie) en un cómico con muy buenos textos o chistes, pero que no te hará llegar más allá básicamente porque cuando se está en ciertos niveles en los que básicamente la gente viene a verte porque es clienta del local, porque te conoce personalmente o porque casualmente le ha pillado de paso y sin otra cosa mejor que hacer (lo siento por los egos), puedes tener un set muy apañado, pero esa gente que no sabía de ti como cómico no se va a ir tal vez ni acordándose del nombre. Es lo que hay. Basta ver, por ejemplo, la carrera de George Carlin antes y después de pasar de cómico genérico a todo lo que hizo después y por lo que realmente se le recuerda.

Te podría enseñar reseñas de páginas tipo Entradium en las que he presentado a cómicos más famosos en las que incluso me han llegado a citar, y para bien… Para posteriormente hundirme con un “no me acuerdo cómo se llamaba”. Se llamaba. En pretérito porque en la cabeza de esta persona ya estoy muerto.

¿Cuáles son las características de la voz cómica? Obviamente dependerán directamente de lo que quieres manifestar. Si ves un cómico como Miguel Lago (así marcamos un español que conocemos todos, al menos los que ya vamos a estas alturas del texto), marca muy bien su voz de “hijoputa” actuando con traje y engominado. En este momento el público entiende y relaciona sus características cómicas con las de su aspecto físico, buscando en este caso el rol de hijoputa en la vida y, dicho sea de paso, un status alto.

Y esto creo que es importante. Es verdad que es demasiado habitual ver a cómicos tirarse la mierda encima diciendo que hay que reírse de uno mismo antes que de los demás. Yo diría que esto no es cierto al 100%, pero sí creo que es lo más viable si no das con algo muy potente. La vulnerabilidad genera más empatía y simpatía que la superioridad.

Intentar marcar un status alto o de cabrón con un aspecto o presencia que no incita a pensar eso le puede restar toda la “verdad” a tu set y hacer que el público no te compre. Si no lo manejas muy bien, ir de hijoputa y quedarse en gilipollas estará garantizado.

A la hora de darle la tan ansiada “verdad” al personaje, existen elementos importantes a tener en consideración. Por ejemplo, uno de los cómicos de moda en USA, Mark Norman,d comenta acertadamente que hoy en día para ser un one liner tienes que tener un personaje muy llamativo y/o peculiar y/o potente, tal y como podía ser Mitch Hedberg o en España Luis Álvaro. Cuidado, no estoy diciendo que tus chistes no entren si no tienes un personaje así, pero un set largo basado en chistes sueltos, para que sean potentes tienen que ser muy locos, y para que sean coherentes con esto, el tener un personaje de este tipo indudablemente ayuda.

  1. Honestidad

No hay que venirse arriba. Aunque tuviera texto muy bueno desde un rol de ligón-cabrón, mi aspecto físico hace que se no me lo compre la gente. Tal y como he dicho describiendo status con el ejemplo de Miguel Lago, debemos ser conscientes de nuestras limitaciones y puntos fuertes a la hora de crear esa voz cómica.

  1. Autenticidad y compromiso con lo que transmites.

En la introducción hemos hablado de esta especie de fusión en el mundo del espectáculo, tanto televisivo como del stand-up, de realidad con ficción. Tú voz cómica no tiene porqué ser como tú al 100%, pero sí algo en lo que te encuentras cómodo y ubicado.

  1. Digno de contar.

Sí. Sé tú, pero en las partes que sean interesantes. Otro de los elementos cómicos de importancia, especialmente cuando empiezas a hacer sets más largos que los de open, es mantener la atención al público y, para eso, hay que jugar con diferentes elementos que básicamente podemos conseguir desde el tratamiento del texto con la tensión cómica o con tratar elementos vitales importantes, temas de actualidad o puntos de vista que puedan ser potentes.

Otra frase lapidaria de mierda: Lo contrario a la risa no es el abucheo, es la indiferencia.

Y tú que hablas tanto… ¿Cómo lo llevas a la práctica? Somos muchos los cómicos que estamos en proceso o búsqueda de una voz potente y lo más original posible o, peor aún, otros que piensan que la tienen y realmente lo que les falta es ver mundo.

Como digo siempre, vamos a bajar a la tierra y ver como algunos elementos nos van a ayudar a estar más cerca, si al menos no de la originalidad, sí de tener algo identificable y que sirva para que el público pueda seguir nuestro set, así como poder empatizar más con nosotros.

  • Forma de vestir. Piensa por ejemplo en el traje de Miguel Lago que antes comentábamos o, por poner un personaje pintoresco que me hacía gracia, al “Rancius”, una coña de Quequé sobre los hombres de mediana edad que intentar seguir jóvenes, pero ya huelen.
  • Acentos, tics o tonos. Siguiendo con cómicos que ya hemos hablado, el tartamudeo de Luis Álvaro, aquella voz mítica medio imitando a Bugs Bunny de Dave Chappelle en sus inicios, o incluso yendo décadas atrás, al catalán pausado de Eugenio o el acento maño de Marianico el Corto.
  • Si actúas frente a un público que no te conoce, aprovecha los primeros bits para añadir elementos descriptivos y que ayuden el público a acabar de orientarse.
  • Crea tus bloque o sets a partir de tu punto de vista y forma de ser. Verás como teniendo en cuenta esto vas a encontrar incongruencias, chistes que igual no van a pintar nada y todo lo contrario: Te aparecerán ideas nuevas con más probabilidades de funcionar.
  • Compórtate como eres tú en una charla día a día, pero con un nivel de energía un tanto más alto. Eso sí, cuidado con pasarse de rosca: Si tu personaje no es histriónico, no seas histriónico. Eso sí, se trata de mantener a la gente despierta y atenta a veces más de una hora, cosa que es muy difícil mantener con un deadpan o, simplemente, con una conversación de bar a ritmo de conversación de bar.

DEBERES: Revisa algunos de los cómicos que más te gusten tanto nacionales como internacionales e intenta ubicar todos los elementos para ver si son coherentes con lo que transmiten.

Pregúntate qué emociones (enfado, miedo, pasión) te generan temas de actualidad, situaciones vitales (la vida en pareja, la muerte, la descendencia, el trabajo), cómo ves las modas u otras generaciones (el trap) y busca cuáles de ellas pueden resultar más interesantes u originales y cuáles podemos vender mejor al público.

Sí. Tu voz cómica va precisamente de ponerle un altavoz a tu conciencia que te está hablando a modo interno todo el día y que tienes que disimular por aquello de las habilidades sociales.

Además, probablemente la parte más pesimista, más loser o más cabrona de esa voz que te persigue todo el día será la que más te ayude a desarrollar tu voz cómica.

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