Personalmente, creo que tengo bastante más facilidad para crear chistes sueltos que para trazar una historia. No sé si es porque ya lo hacía antes de dedicarme al standup, por capacidad o naturaleza propio o porque también en Mallorca apenas tenemos OpenMic y un chiste de una línea leído es mucho más fácil de poner a prueba en Redes Sociales (como Twitter o Facebook, que por cierto, ¿qué hace que todavía no me sigues?) que un bloque entero.

Como meter chistes dentro de historias en bastantes ocasiones puede quedar bastante ortopédico e incluso hacer perder el hilo de la historia, me he tenido que ir buscando la vida para poder aprovechar todos estos chistes en un par de tandas para un show de una hora. Y dicho sea de paso, porque en un show largo meter un par de cambios de ritmo en cómicos que nos podemos considerar mediocres nos viene muy bien.

Eso sí, como actualmente pasamos una fase un tanto delicada a la hora de hacer ciertos chistes subidos de tono, he optado por hacerlo de una forma un tanto jugada con el público (ya que de paso, también sirve para tener la gente más metida en el show) como estáis viendo en el vídeo. Y ahora pasamos a lo que interesa: Los cómicos One Liner.

¿Qué ha pasado con los “chisteros”?

Aunque como ya hemos comentado varias veces (LINK 1, LINK 2) sí encontramos en España bastantes precursores del monólogo, es cierto que hasta hace apenas dos décadas el estilo de comedia en nuestro país era significativamente diferente: Existían los grandes dúos cómicos con shows de televisión y en directo, imitadores (que en el fondo siguen funcionando bastante bien, tal y como pasa con Carlos Latre, Raúl Pérez o Dani Martínez) y chisteros. El chistero era (y es) el humorista que no cuadraba estructuras, ni enlazaba historias, ni tan siquiera daba un punto de vista personal ni nada por el estilo. Simplemente un chiste tras otro con más o menos gracia. Creo que aquí no hace falta poneros ni referentes en vivo o en televisión porque seguro que tenéis ya varios en vuestra cabeza tanto para bien como para mal.

Eso sí, aunque no lo parezca por la evolución de la escena en España, sí vemos como a nivel global el perfil de chistero ha ido decayendo no sólo por el propio cambio (de hecho, hoy día apenas existen one liners anglosajones en primera línea, basta que hagas algunas búsquedas por Netflix y verás como queda muy limitado de Jimmy Carr, Jeselnik, Demetri Martin y poco más) en el mundillo, sino también por la dificultad de crear líneas durante una hora. Debemos tener en cuenta que antes directamente los chistes se compraban o se robaban y que, por poner un ejemplo, más de un cómico español podía hacer un viaje a países latinoamericanos (por ejemplo, Mexico) y volverse a casa con cuadernos de chistes fusilados de la tierra azteca.

Esto ahora prácticamente es imposible de llevar a cabo ya que casi al momento te pillarían o porque es prácticamente imposible ser original en este tipo de chistes a no ser que les demos mil vueltas (momento en el que entonces pasaríamos a arriesgar con un humor tan complejo que no se podría pillar al vuelo). De hecho, el vídeo que puedes ver arriba contiene un chiste (el del locutorio) que lo he quitado de algunas redes porque ha resultado (gracias Joseba por el aviso) prácticamente igual que el del difunto Juan Carlos Córdoba. No es la primera vez que me pasa, al menos parcialmente. Al final un chiste de línea corresponde con una serie de mecanismos que le den lógica al giro (la burrada que soltamos para hacer el chiste en sí) tal y como puede ser empezar dando a entender que mantengo sexo telefónico en un sitio (mi casa) para rematar diciendo que es en otro (el locutorio). Fórmula muy usada y que sigue dando buenos resultados, dicho sea de paso. Pues imagínate una hora en la que tranquilamente puedes tirar 150-200 chistes de este tipo.

¿Qué one liners podemos recomendar?

Aunque a él personalmente no le acaba de agradar esa definición, creo que cualquier aficionado a la comedia en castellano señalaría a Luis Álvaro como mayor exponente y casi (casi) el único. Si vamos más atrás en el tiempo, lógicamente la escena ibérica se iría a los perfiles clásicos de Chiquito, Señor Barragán, etc. por lo que nos tendremos que ir a la escena internacional, donde el one-liner en su vertiente más fool-loca-deadpan, etc tuvo su esplendor hace ya bastantes años. Podemos destacar varios nombres, seguramente más de uno conocido por vosotros:

  • Rod Dangerfield. Conocido por su humor de “autodesprecio” tirándose piedras contra sí mismo. Falleció en 2004 y lo mismo lo viste en Los Simpsons sin saber ni siquiera quién era.
  • Steven Wright. Representa al cómico de chistes locos por excelencia (no el único) que tuvo su esplendor en 70s y 80s. Por Youtube rula algún vídeo subtitulado al castellano.
  • Mitch Hedberg. Mi referencia de los que ya están en otra dimensión. Como buen cómico USA de los 80, por abuso de alcohol y drogas. Para entendernos, sería lo más parecido a los chistes más bestias de Luis Álvaro.
  • Henny Youngman. Cómico casi de mitad del siglo pasado y que podéis ver (otra cosa es calidad, especialmente de audio) en shows como el de Ed Sullivan, programa estrella durante años en USA y en el que participaron los Hermanos Aragón (conocidos en España como “Los Payasos de la Tele”) cuando hacían también comedia para adultos.
  • Jimmy Carr. Personalmente mi favorito. Aunque se diga que con los años ha bajado un poco el ritmo (cosa que creo comprensible por agotamiento-repetición), puede soltar auténticas barbaridades sin que parezca ofensivo, cosas que a veces si puede pasar con…
  • Anthony Jeselnik. Otro de los referentes mundiales con un ritmo y estilo muy diferente al de Jimmy. Cosa que, si no los has visto todavía, te puede servir para ver cómo el one-liner en realidad es una herramienta más que un estilo de comedia.
  • Demetri Martin. Personalmente no lo sigo como a los dos anteriores, pero todo un referente para cómicos tanto USA como españoles (como Álvaro Carmona).

También puedes buscar otros como Milton Jones, Emo Phillips, Zach Galifinakias, Gary Delaney o Tim Vine. Un mundo tal vez demasiado capitalizado por hombres, aunque podemos poner algunas referencias femeninas (tal vez no one liners al 100%, pero con chistes potentísimos) especialmente dos: Wendy Liebman, con ya una larguísima carrera a sus espaldas y, por supuestísimo, my favourite bitch ever, Joan Rivers.

Síguenos y comenta!!!
error

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *