Justo esta semana, Leonor Ruiz (de la que ya hemos hablado en esta página AQUÍ) ha visto publicado hace apenas unos días un estudio científico que justo hace referencia a uno de los temas de más discusión entre monologuistas y aficionados del stand-up: ¿Están los monólogos creados o interpretados por mujeres excesivamente orientados a aspectos de género?

En este paper se analizan hasta 24 textos de Eva Hache (que seguramente no será la que más entusiasme a los más frikis de la comedia) en el Club de la Comedia, de los cuales un 14.28% están basados en aspectos de trabajo y hasta el 85.69% en aspectos de relación. En el mismo se analizan elementos de identificación femeninos, mofa hacia el género masculino como respuesta al machismo, etc. Aunque estemos hablando de un producto de tipo comercial para televisión generalista, sí cabe destacar que el mismo es bastante fiel en cuanto a estructura, técnicas retóricas, situaciones descritas y negociación de aspectos relacionados con el género.

Veamos que datos pueden llamar más la atención:

De los 96 textos de presentaciones que se marcó Eva Hache en las dos primeras temporadas del Club de la Comedia en la Sexta, hasta 24 de ellos se basaron en aspectos de género. Además, según Bing (2004), los monólogos de Eva podrían presentar los siguientes elementos:

  • Puede reflejar y reforzar la jerarquía, es decir, mantener el status quo.
  • Puede ayudar a subvertir el status quo o intentar desafiarlo.
  • Puede contribuir a establecer un grupo: en otras palabras, crea un sentimiento de solidaridad grupal.
  • Puede reforzar los límites y los estereotipos, o, para decirlo de otra manera, puede reforzar el grupo externo en lugar del grupo interno.

A partir de aquí podemos estacar en las temáticas:

  • Dominancia al hablar de relaciones de pareja respecto a otras (como las laborales).
  • Equilibrio casi absoluto entre identificación masculina, femenina y confrontación de géneros o “guerra de sexos”.
  • El uso de estereotipos es el más habitual en las secuencias o bits, con menos presencia de elementos de tipo solidario o de confrontación directa.
  • No presenta puntos de visto subversivos (recordad que estamos en TV) y tampoco buscan excesivamente girar el status quo más allá de generar las situaciones propias y necesarias para crear comedia.

Debemos entender que ello responde al personaje o voz cómica que tomó Eva en el programa, buscando dar una imagen de mujer moderna, autónoma y trabajadora. Esto obviamente genera una línea de trabajo tanto para su representación como para los guionistas que pudieran escribir sus textos de forma total o parcial, con lo que se buscarán chistes o secuencias que busque representar o estigmatizar las partes más estúpidas del género contrario mediante la parodia o la ironía (algo que, por ejemplo, se hace en muchas sitcoms o series de dibujos animados en los que una familia son los protagonistas).

Limitaciones:

  • Nos gustar ver un análisis que tuviera a diferentes monologuistas en diferentes entornos (televisión, espectáculos en vivo, etc) e incluso niveles (profesional, amateur, etc) donde veríamos un aspecto mucho más amplio de este lenguaje o formas de utilización del humor.
  • Y una comparativa, por supuesto, con las temáticas utilizadas por hombres.

El estudio:

Ruiz-Gurillo, L. (2019). Performing gender through stand-up comedy in Spanish. The European Journal of Humour Research, 7(2), 67-86.

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